MUNDO DE FANTASÍAS. Bosco Vallarino sigue siendo el superdotado mental de siempre. El exalcalde confesó que recibió $6 mil en un sobre. Aló, sí, una coima, que quién sabe de cuánto fue en verdad. Y fiel a su cinismo infantil, dijo que había mujeres que le ofrecían cosas que ni están en el libro porno de amas de casa desesperadas 50 Shades of Grey y que del sobrecito no diría más. Que esperemos su libro. Él jura que eso va a ser un best seller. Lo debería lanzar desde la cárcel es la cosa.
DESCABELLADO. Patacón Ortega sigue promoviendo la prohibición de banderas extranjeras en territorio panameño. Una de sus razones es la contaminación visual. Si fuera por contaminación visual, bastante de los diputados deberían hacerle el favorcito a la humanidad y perderse.
TIEMPO. Gustavo Pérez anda teso. Ayer decidió no declarar. Bueno, así empezó Rafa Guardia y miren en el cantante que se ha convertido. Es solo cuestión de que se sienta un poquito más “claustrofóbico”.
OJO. Ya no solo suena Jorge Barakat para magistrado, también Ítalo Antinori, que entre otras, decía que Marta Linares no tenía impedimento para correr. Después de Cigarruista no suena descabellado.
‘RECORDERIS’. Por cierto... ya casi nadie cuestiona la designación de Cigarruista. ¿Tan fácil y rápido nos olvidamos de esas cosas? ¿De verdad, Panamá?
RADICALISMO. El discurso xenófobo de la Asamblea ha logrado polarizar al país de tal manera que quien rechaza la forma soez de las expresiones hacia los extranjeros es visto como un vende patria y quien lo apoya, como un xenófobo. Sí, claro que se necesitan establecer controles migratorios más eficientes. Pero de ahí al discurso lleno de odio hay un gran paso. No nos confundamos: estar a favor del Crisol de Razas no significa ser xenófobo, ni al revés. Bajemos las revoluciones si no queremos que esto termine mal.
TROTAMUNDOS. Hoy es la reconstrucción del caso de Figali. Qué lástima que Martinelli no vaya a dar el mazazo esta vez. Ni que se lo vayan a dar a él.