BUENO. Ayer se fue la luz en el edificio nuevo de la Asamblea Nacional y, a pesar de que en el pleno, que queda en el edificio viejo, sí había luz, los diputados no sesionaron. Pero lo preocupante es que esta vez informaron que el daño causó problemas en la red informática. Cuidado que con eso tratan de desaparecernos algo...
PRIORIDADES. El ministro Alcibiades Vásquez se quejó ayer de que le recortaron $79 millones de su presupuesto y advirtió que se afectarán programas como Red de Oportunidades y Ángel Guardián. Y la procuradora Kenia Porcell también advirtió que por el recorte a su presupuesto no se podrá implementar el sistema penal acusatorio en la capital. O sea, no hay plata para la justicia ni para las ayudas de la población más vulnerable, pero para el desfile de Navidad y el museo de la Democracia sí sobran $10 millones. Muy bonito.
HOLAAAAA. Ya que hablamos de Ángel Guardián… un saludito hasta la Policía para Guillermo Ferrufino, el padre de esa criatura.
ALDEA. El pleno de la Corte no va a ser, como siempre, el jueves. Esta semana Luis Ramón Fábrega, presidente encargado, decidió moverlo para el miércoles sin explicar por qué, aun cuando la norma dice que los plenos solo pueden cambiarse con razón justificada y con previa autorización del pleno. Al parecer, él no podía y por eso lo mandó a cambiar. Aquí como que cada quien hace lo que le da la regalada gana, ¿no?
EL COLMO. En la Universidad de Panamá circulan cartas para el personal en las que prácticamente se les obliga a asistir hoy a la cadena humana que aprobó el Consejo Académico en teoría por “una ejecución presupuestaria dinámica”, “la aplicación autónoma del régimen disciplinario” y la “salvaguarda del prestigio institucional”. O sea, para lavarle la cara al rector. “Todos debemos participar de la actividad”, cierra la nota en la que se notifica dónde les corresponde llegar. Ya ni les importa ser obvios.