TAL CUAL

‘FIFAGATE’. Ayer extraditaron al expresidente del fútbol costarricense Eduardo Li. Y Ariel Alvarado hizo la típica de los políticos cuando se ven en aprietos: mandó un comunicado diciendo que colaboraría y aclararía todo y que era inocente, y más nunca supimos de él. Si cree que lo olvidaremos, le recordamos lo equivocado que está.

SELECTIVIDAD. Dice Camacho –que según Martinelli anda visitándolo con su otro chicle Alma a su oficina, en la que por cierto tiene un cuadro enorme de él con la banda presidencial que aún no supera– que ayer recibió una notificación de la DGI. ¿Le estarán cayendo también a Juan Carlos Pino, a Nicolás Corcione, a Alberto Vallarino y demás amigos?

EXPECTATIVA. El que no debe estar nada contento con el nombramiento de Augusto Arosemena como ministro de Comercio es el viceministro Manuel Grimaldo, cuyos copartidarios cuentan que tras la renuncia de Melitón Arrocha estaba esperando ansioso que lo nombraran a él. La pregunta ahora es si se queda de segundo, como era en la Zona Libre en el gobierno pasado, o se va. Amanecerá y sabremos.

Edición Impresa