IMPRESENTABLE. Cuando creíamos haber tocado fondo nos enteramos que la podredumbre en la Corte es peor de lo pensado. En un tono chabacano y olvidando por completo que un magistrado no puede hablar como en patio limoso, Harry Díaz contó lo que hubo tras la reelección de Ayú Prado y cómo Martinelli se metía en la Corte, entre otras irregularidades. Se deslenguó tanto que hasta confesó haber seguido la orden de Martinelli de votar por Fábrega en 2013, tras tirarle en cara un recuento de los favores que él le había pedido antes. Él cree que se robó el show, cuando lo que hizo fue opacar su credibilidad y la de la Corte ante el país y el mundo en este momento tan delicado. Un déjà vu de las denuncias de Díaz Herrera contra Noriega que abrieron el grifo de la crisis en 1987. ¿Hubiera denunciado lo que denunció si hubiesen votado por él como se lo prometieron?
PREGUNTA. Harry Díaz también dijo que él sabía en las “porquerías” que Moncada Luna andaba. Si eso es así, ¿por qué no lo denunció? ¿Eso no lo convierte en cómplice?
AL GARETE. En Panamá ayer no estaban ni el Presidente ni la canciller (estaban en la condecoración a Jimmy Carter) y el ministro de la Presidencia fue a la toma de posesión del presidente de Guatemala. ¿Quién estaba entonces al frente del país?
LOS REYES. Si el presidente lo veta –es el único paso que falta porque ayer pasó tercer debate–, los magistrados del TE estarían blindados: para aplicarles medidas cautelares se requerirían los votos de las dos terceras partes del pleno de la Corte. ¿Qué parte de que nadie debe tener fueros ni privilegios no entienden?
DESUBICADO. Rubén De León insistió ayer en que los vehículos de todo el que entre a la Asamblea será revisado por Seguridad, menos los de los diputados principales y sus suplentes, porque “tienes que respetar la magistratura de un diputado. Cuando todos empezamos a respetar la investidura de los cargos que tienen los funcionarios, podemos empezar a entendernos”. ¿Y quién respeta a los ciudadanos? Más bien: Cuando los funcionarios empiecen a respetar a los ciudadanos podremos empezar a entendernos.