P.M.I. El efecto de la mascota ‘Gucci’ paseada por los choferes del Ministerio de Desarrollo Social golpeó como una ola el Palacio de Las Garzas en San Felipe. Después que la gente empezara a cambiar el eslogan de “El pueblo primero” por “el perro primero”, Juan Carlos Varela le pidió a la viceministra Zulema Sucre -la misma con la que se reunía en Aguadulce en tiempos de campaña política- que pusiera su cargo a disposición. Presidente, usted sabe que esos cargos son de libre nombramiento y remoción.
APUROS. Pero la marea no ha terminado ahí. Los jefecitos de varias instituciones que usan choferes del Estado para buscar a sus hijos en el colegio o comprar víveres, están asustados. No vaya a ser que aparezca otro video, porque esta práctica es más común de lo que uno se imagina. Por insignificante que le parezca a algunos del gobierno, esto es una forma de corrupción. Doña Kenia Porcell, eso tiene pinta de peculado de uso.
SOCIOS. El alcalde de San Miguelito, Gerald Cumberbatch, que este año manejará un presupuesto de $31.2 millones, prefiere el mall al barrio de Paraíso. Dejará instalaciones estatales para arrendar mil 500 metros cuadrados a Promotora y Desarrollo los Andes, S.A., ligada a los locos. Dios los cría y el diablo los junta.
PRD. Ayer abrió el período de postulaciones para delegados del congreso del PRD. Ya la dupleta Ernesto Pérez Balladares-Benicio Robinson arma nóminas y sueña con el poder. En otras esquinas no se escuchan ruidos de sables. ¿Será que no darán batalla o es que buscan sus peones en silencio? Semana intensa.