DESCARADO. Cabe recordar lo que dijo el Toro el 5 de mayo de 2015: que rechazaba “tajantemente cualquier alianza con el partido que saqueó al país, el CD”. Y también, con quién estaba almorzando cuando habló“coincidentalmente” y supuestamente sin hacer ninguna negociación con Martinelli, el día ese que relató en la cínica carta que escribió el viernes: con Navarro. El 3 de diciembre de 2014 el Toro, en Telemetro, dijo que Navarro era “definitivamente el mayor responsable de la derrota de 2014” y que “como lo que sea” lo enfrentaría. Ah. Y que los acuerdos entre Navarro y Martinelli estaban “escritos en las paredes” y que el almuerzo que hubo en la oficina de Mello Alemán no fue casual. Acompañado de su ahora amigo, esta llamada con Martinelli sí debió haber sido muy casual, ¿no?
CHOW-MEIN. Por cierto, dice el Toro que él no tiene cuestionamientos internacionales y que si “perdió” la visa de Estados Unidos por “defender los intereses nacionales, lo acepta. Primero: ¿Perdió? No. No la dejó en ningún taxi. Se la quitaron. Y no se haga, que Estados Unidos no quita visas por defender los intereses nacionales. Vaya a China, que la visa de allá seguro que no se la van a negar… Además, ¿si le dieran la de Estados Unidos iría teniendo en cuenta lo que ha pasado con las condenas en el caso PECC?
ALBERTO VALLARINO II. Y una última del Toro. Se vacunó contra el A(H1N1)… en su oficina. ¿Por qué no va a una clínica, a un centro de salud, como todo el mundo?
EL REY. Boli Bárcenas estaba ayer en el aeropuerto de Tocumen, dejando a unas familiares que iban a viajar. Dejó su carrazo negro afuera parqueado, en el área donde le prohíben estacionar al resto de los mortales, y entró de lo más relax. Y al rato, después de más de 10 minutos, salió igual de relax. No sea duro, don Boli, pague parking. Además, ¿no sabe que es por un tema de seguridad que no debe estacionar ahí? Pídale a su hijo que le explique.
ESTRATEGIA. Martinelli anda llamando a sus diputados para decirles que necesitan aliarse con los perredosos para así poder controlar la Asamblea y llegar a juzgar a los magistrados. Con eso pretende tumbar los casos que se le siguen. Ojo ahí, pues.