DIVO. La canasta básica, dice el ministro Alemán, está barata. Que ha bajado $15 en dos años. Puede haber bajado misa, pero si no se siente, ¿de qué vale? Y todo con el tonito de quien detesta que lo cuestionen. Hay quienes definitivamente no sirven para ser voceros…
CORTINA. Hablando de Alemán, el hermano, José Miguel, que usa su Twitter para decir lo que en persona no se atreve (porque más guabinoso no hay), se puso a despotricar contra Juan Manuel Santos. Que sangra por la herida, que bota bilis por la boca y que prefiere a las FARC que a Panamá. ¡Justo el día que se anuncia el acuerdo de cese bilateral con las FARC! Y pensar que no solo fue candidato presidencial, sino canciller en el gobierno Moscoso. Increíble.
DESCARO. Frank De Lima habla como si no tuviera un caso a cuestas y otros por investigarse. De encuestas, gobierno… y ahora, que la burocracia le hace daño a la economía. En todo caso, efectos mil veces peores tuvo la robadera. ¿O eso no lo sabe quien estuvo encargado del dinero de este país durante ese atraco?
PATÉTICA. Marta Martinelli dice que el esposo fue ministro del Canal, presidente de la directiva del Canal, recibió el Canal, fue presidente y no ha sido invitado a la inauguración. ¿Tan desesperado está por recibir un sobre de Panamá? Ojalá lo reciba ya, pero que sea uno de la Corte, ordenándole venir al país, no invitándolo a nada. O pensándolo mejor, que venga sin invitación. Lo esperamos.