CÍNICO. “Las plataformas como Uber están acabando con los sistemas de taxis”. Con eso se salió el flamante diputado transportista Raúl Pineda ayer. Independientemente de los debates que puedan generarse sobre Uber, si hay algo que está acabando con los sistemas de taxis son los propios taxistas. ¿Qué hace ese diputado opinando sobre el transporte siendo transportista? ¿Hasta cuándo con los conflictos de intereses? Y después se pone bravo cuando le dicen que la política es su negocio.
UBERTAXI. Uber se contagió de ambición con el cobro en efectivo. Dejando a un lado los argumentos elitistas y clasistas, porque ni vienen ni deberían venir al caso, su atractivo primordial para usuarios y conductores por un tema de seguridad para ambos, y parte importante de su esquema de negocios, era el cobro exclusivo en tarjeta de crédito. Aceptando pagos en efectivo, una medida que un montón de conductores (sus propios relacionistas públicos…) no aceptan, los ponen en peligro a ellos y a los pasajeros. Ojalá recapaciten antes de ser oficialmente amarillos.
SALUD. El martes tiene indagatoria Alma Cortés. Que se cuide de los resfriados y los virus este fin de semana, por favor, que la necesitamos sanita y salva.
TRISTEZA. Cada vez estamos oyendo más sobre bebés abandonados y niños maltratados por sus padres, que obviamente no querían tener a esos hijos, y que quizá hubieran podido evitar esos embarazos si hubieran recibido educación sexual. Pero como para nuestros diputados la prioridad en los últimos 45 días ha sido pelearse la presidencia de las comisiones, para el presidente reelecto de la Asamblea sus creencias personales van por encima de las necesidades del país, y para el resto de los “honorables” es más fácil bajar el proyecto de educación sexual a primer debate que asumir el costo político de debatirlo, seguimos viendo estas barbaridades ocurrir frente a nuestras narices. Pobre país.