Tareas de ‘alto nivel’, crucial misión de los influenciadores

Tareas de ‘alto nivel’, crucial misión de los influenciadores
Paul McDonald trabaja para la Secretaría Nacional para la Prevención de la Delincuencia Juvenil, y su pareja Delany Precilla es asesora de comunicación del Ministerio de la Presidencia. Archivo

Los asesores y asistentes ejecutivos, cargos que tienen dos de los influenciadores mejor pagados del Gobierno, de acuerdo al manual de puestos del Estado, deben cumplir con tareas de “alto nivel” para el Ejecutivo.

El documento describe 10 funciones y exige al menos tres años de experiencia.

El manual de cargos del Estado y el trabajo de los influenciadores

Hacer trabajo de “alto nivel” para el Ejecutivo. Aconsejar al funcionario superior, en este caso al ministro de la Presidencia, José Gabriel Carrizo, sobre las acciones y decisiones que estime más apropiadas. Elaborar y participar en el diseño de la reglamentación, legislación, planes, proyectos y estudios.

Estas son algunas de las 10 funciones que describe el Manual Único de Clasificación de Puestos del Estado, para los asistentes ejecutivos y asesores, cargos que ostentan Delany Precilla y Paul McDonald, dos de los influenciadores mejor pagados del gobierno de Laurentino Nito Cortizo.

Precilla, hija de Rodolfo Precilla, actual representante del corregimiento de Caimitillo, en Panamá Norte, es asesora de comunicaciones del ministro de la Presidencia, de acuerdo con la planilla oficial. Gana $4 mil por mes, y tiene 763 mil seguidores en Instagram.

Mientras que su pareja, Paul McDonald, ha celebrado dos contratos con el Estado. Entre julio y diciembre del año pasado recibió uno por $15 mil 867, y en mayo pasado, la Contraloría le refrendó otro por igual suma. Tiene 460 mil seguidores en Instagram. Aunque su contrato es con el Ministerio de Seguridad, sus labores las ejerce en la Secretaría Nacional para la Prevención de la Delincuencia Juvenil, una dependencia de la Presidencia de la República.

“Allá se le monitorea. Aunque se le paga desde el Misterio de Seguridad (...) nosotros solamente verificamos que él cumpla con sus funciones en la Secretaría. Esa es la misión”, aseguró el ministro de Seguridad Pública, Juan Pino, cuando le consultaron por el asunto.

El documento de la Dirección de la Carrera Administrativa (página 1031), dice además que quienes ocupan esos cargos deben tener mínimo tres años de experiencia laboral en lo concerniente a planes, programas y proyectos. Además, deben poseer licenciatura en administración pública, administración de empresas, ingeniería industrial o carreras afines.

¿Cumple la pareja que salió del programa “Esto es Guerra”, de TVN, con el manual de puestos del Gobierno? Esta es parte de la investigación que adelanta la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai), a cargo de Elsa Fernández.

De acuerdo a información suministrada por esa entidad, adelantan 13 expedientes relacionados con los puestos que tienen los influenciadores en el Estado. La investigación está en la etapa final, y la próxima semana emitirán un pronunciamiento.

“Se hicieron las acciones administrativas correspondientes, primero con la Dirección General de Carrera Administrativa, quienes nos proporcionaron el manual de clases ocupacionales, para determinar si el nombramiento de la persona corresponde con la función que realiza y si tiene la educación o experiencia para ocupar este cargo”, informaron luego de que La Prensa les consultara sobre el resultado de la investigación que se inició en abril pasado.

También informaron que las instituciones donde laboran estas figuras mediáticas remitieron detalles sobre sus contrataciones: registro de asistencia, hojas de vida, diplomas de estudio, entre otros.

En el gobierno, incluyendo a la Asamblea Nacional, hay más de una docena de influenciadores con distintas funciones. La mayoría fue reclutada en la campaña política para las elecciones de mayo de 2019. Durante los primeros meses de gobierno, los nuevos funcionarios hicieron ruido en los segmentos de farándula de los distintos medios de comunicación. Sin embargo, el asunto dio un giro con la llegada de la pandemia por el coronavirus y el país entró en crisis sanitaria y económica: decenas de médicos, enfermeras y técnicos de la salud reclaman el pago de sus salarios atrasados.

El debate se dio precisamente en las redes sociales: ciudadanos advierten que mientras el Ejecutivo paga miles de dólares a estas figuras, el personal sanitario debe cerrar calles para que les cancelen sus salarios.

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