En el cuadragésimo tercer día del juicio que se sigue al expresidente Ricardo Martinelli por los pinchazos, el Ministerio Público continuó con el interrogatorio al testigo protegido, un exintegrante del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) entre los años 2012-2014, cuando se registraron las escuchas.
Tanto la fiscalía como los querellantes en el proceso consideran la declaración de este testigo como un “elemento clave” para vincular al exmandatario con el grupo del CSN que practicó las interceptaciones.
Carlos Herrera Delegado, abogado del querellante Mitchell Doens, dijo ayer que este testimonio, junto con el resto de las pruebas presentadas por la fiscalía, permitirá al Tribunal de Juicio tener un panorama claro de cómo, dónde y de quién surgieron las órdenes para realizar las escuchas.
Respecto al desarrollo del juicio, informó que el tribunal rechazó ayer varias objeciones presentadas por la defensa del exmandatario contra preguntas de la fiscalía al testigo.
Opinó que las declaraciones del testigo protegido han sido “contundentes” al establecer una relación de cómo se realizaron las interceptaciones y quiénes tuvieron participación en estos eventos.
La defensa de Martinelli, por su parte, consideró que las declaraciones de este testigo están llenas de contradicciones y reiteró que se trata de un proceso amañado.

