El fiscal electoral, Eduardo Peñaloza, cuestionado por la sociedad civil por inacción y silencio ante las denuncias por violación a la ley electoral contra miembros de Cambio Democrático (CD), arremetió ayer contra un equipo periodístico de La Prensa.
Peñaloza, exasesor legal de CD, ordenó a un oficial de la Policía Nacional a tomar los datos del periodista Luis Burón-Barahona y del fotógrafo Jorge Fernández, tras ser fotografiado por el equipo periodístico que acudió a la sede de la Fiscalía General Electoral en calle 44, Bella Vista, a una cobertura sobre la gestión del funcionario.
LOS HECHOS
Al ver la cámara desde el otro lado de la calle, a las 3:50 p.m., el fiscal se bajó de la Toyota Prado blanca que conducía y se dirigió hacia los periodistas en tono amenazante: “¿Quiénes son ustedes? ¿Por qué me toman fotos?”. Entonces llamó al policía y le advirtió a los comunicadores que los denunciaría ante la Procuraduría por supuesto “seguimiento”.
“Eso está prohibido hacia los funcionarios”, expresó.
LA AMENAZA
El policía entonces tomó las cédulas de identidad de tanto el periodista como del fotógrafo, e incluso compartió esta información con un funcionario de la fiscalía que conversaba por teléfono y reportaba los datos que lo suministraba el agente.
El oficial luego inspeccionó el vehículo de los periodistas, les preguntó si tenían armas y les advirtió que la labor periodística que realizaban era ilegal. “Tienen que pedir permiso si quieren fotografiar al fiscal”, dijo el cabo primero de apellido Aparicio, quien custodiaba la institución. Aseguró que los datos que recopilaba serían utilizados por “si cualquier cosa le sucedía al fiscal”.
REACCIONES
El secretario general del Sindicato de Periodistas, Filemón Medina, calificó de “incompetente” a Peñaloza.
“Él no tiene la capacidad de asumir las funciones que le corresponden”, manifestó. Sugirió al funcionario que deje a un lado su interés partidista hacia CD y los intereses del presidente Ricardo Martinelli.
Manifestó también que lo que sí tiene el fiscal, es energía para “señalar falsedades a un profesional del periodismo que está buscando información noticiosa para darla a conocer a la sociedad”. Agregó que a Peñaloza la camisa le ha quedado grande, por lo que juega el papel para el que fue designado: “el de no hacer nada”.
Otro que reaccionó sobre el particular fue Simón Bolívar Alemán, presidente de la Fundación Fórum de Periodistas por las Libertades de Expresión e Información, quien afirmó que a Peñaloza se le olvidó que tiene que rendir cuentas a la opinión pública como fiscal y no puede negarle el derecho a un periodista a informar, y mucho menos intimidarlo de esa manera. Eso, dijo, justifica que anda mal por su silencio y su poca actuación. “Eso lo tiene muy alterado”, sostuvo.
Representantes de partidos políticos y miembros de la sociedad civil han pedido cuentas insistentemente al fiscal electoral, Eduardo Peñaloza, por los casos denunciados por la presunta comisión de delitos electorales por parte de candidatos del gobernante Cambio Democrático.
Tanto el opositor Partido Revolucionario Democrático como el Partido Panameñista han denunciado ante el despacho de Peñaloza al candidato presidencial oficialista, José D. Arias, por el uso de recursos del Estado para proselitismo.
Hasta el momento se desconoce cuál ha sido el desenlace de estos expedientes. La última vez que habló públicamente, el pasado 2 de enero cuando asistió a la Asamblea Nacional para la instalación del quinto período de sesiones, Peñaloza instó a quienes han denunciado a que presenten pruebas concretas para poder investigar.