En Panamá el 6% (369) de los 5,779 casos confirmados hasta el domingo de la Covid-19 superaron la infección y obtuvieron el alta luego de dos pruebas de laboratorio negativas.
Se espera que de ese grupo un número considerable haya desarrollado anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2 y que, a través de su plasma sanguíneo, se pueda mejorar el pronóstico de los pacientes críticos o en condiciones de agravarse.
El tratamiento alternativo, conocido como plasma convaleciente, es el nuevo estudio científico para combatir la Covid-19 al que apuestan las autoridades sanitarias, y que ya cuenta con los protocolos de investigación aprobados por el Comité Nacional de Bioética de la Investigación (CNBI), un ente autónomo, aunque adscrito institucionalmente al Ministerio de Salud (Minsa) y que es rector de la investigación clínica en Panamá .
El plasma convaleciente es una terapia centenaria que fue utilizada durante la pandemia de la fiebre española en 1918 y en otras epidemias como el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS) en 2003, el H1N1 en 2009 y el Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS) en 2012.
Rosario Turner, ministra de Salud, señaló que el estudio se realizará con el apoyo de la Sociedad Panameña de Hematología, médicos de cuidados intensivos y profesionales de la salud del Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid, el Hospital Santo Tomás y el Hospital Pacífica Salud.
Añadió que es una iniciativa que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos está impulsando.
En ese sentido, en su sitio web la FDA se refiere al plasma convaleciente como un tratamiento “prometedor” y autorizó a que se utilice en pacientes con Covid-19 que enfrentan “amenazas severas o inmediatas para su vida”. Sin embargo, la FDA deja claro que es un “tratamiento en investigación”, que no ha mostrado ser efectivo en todas las enfermedades en las que se ha estudiado, por ello la necesidad de realizar ensayos clínicos para determinar si es “seguro y eficiente” para pacientes con la Covid-19.
¿Qué es el plasma convaleciente? Enrique Lau Cortés, director de la Caja de Seguro Social (CSS), explicó que cuando una persona se infecta con Covid-19 el virus entra a su cuerpo y al no contar con anticuerpos rápidamente ataca y comienza afectar los órganos, pero si la persona es saludable crea anticuerpos para defenderse y al recuperarse esos anticuerpos se almacenan en el plasma, un componente de la sangre.
Lau Cortés señaló que la Universidad John Hopkins también lleva adelante un estudio sobre plasma convaleciente. “Estoy esperanzado de que ayude a nuestros pacientes”, indicó.
El estudio, liderado por Arturo Casadevall, jefe del Departamento de Microbiología Molecular de la Universidad John Hopkins, incluye 34 hospitales y universidades de 17 estados de Estados Unidos que realizarán las pruebas.
Incluso, los investigadores del John Hopkins han elaborado la guía clínica para que los hospitales puedan suministrar, rápida y eficientemente el plasma sanguíneo.
En Panamá, hay 100 donadores de plasma identificados, entre ellos, el ministro de Ambiente, Milciades Concepción.
Aprobación
La presidenta del CNBI, Argentina Ying, explicó que el protocolo de investigación ingresó el pasado 12 de abril para su respectiva revisión, y los miembros tomaron en cuenta tres criterios para su evaluación: primero, la validez científica, el valor y bienestar social y el riesgo de daño a los participantes y a la comunidad o grupo; seguido de la integridad de los participantes y la protección de su salud física y mental; y por último, las medidas de salvaguarda de la privacidad de los participantes y confidencialidad de los datos recogidos en la investigación.

Tratamiento
El hematólogo Germán Espino detalló que la aplicación de plasma convaleciente consiste en transfundir un componente de la sangre (plasma) de un individuo a otro, en tres pasos. El primero es conseguir el donante que se ha recuperado de la infección por Covid-19; lo segundo es separar el plasma del resto de la sangre mediante un procedimiento llamado aféresis y, tercero, buscar el paciente con la infección.
Espino, miembro de la Sociedad Panameña de Hematología, manifestó que médicos y científicos consideran que este tratamiento podría funcionar porque los resultados de los estudios en otras infecciones para las que se ha usado el procedimiento, y particularmente de los estudios en China, se considera beneficiosa.
La investigación de China –con 19 pacientes– arrojó resultados prometedores, pero en la medida que los estudios incluyan mayor cantidad de pacientes, será posible, con mayor certeza, conocer los beneficios y riesgos, subrayó.
Además, Espino afirmó que la ventaja de usar plasma como fuente pasiva de administración de anticuerpos es que es relativamente fácil y rápido comparado con otras fuentes que tardarían más tiempo en desarrollarse, como una vacuna.
Las desventajas están en sus potenciales riesgos: otras infecciones (VIH por ejemplo), sobrecarga cardíaca, reacciones alérgicas, reacciones inflamatorias.
Advertencia
Mientras, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la evidencia científica reunida hasta el momento no ofrece certeza de que una persona que ha contraído el coronavirus, se ha recuperado y ha generado anticuerpos esté protegida frente a una segunda infección, lo que deja sin respaldo la idea de un “pasaporte de inmunidad”
Esta es la reacción de la OMS ante las afirmaciones de algunos gobiernos de que la detección de anticuerpos del SARS-CoV-2 en una persona podría ser suficiente para extender un “certificado” o “pasaporte de inmunidad” que declarara que ya no puede contagiar a otros.
Por ello, numerosos países han aprobado estudios serológicos con la expectativa de que los resultados puedan servir de guía para el desconfinamiento y un retorno gradual a la normalidad.
Con respecto al tema, Javier Nieto, infectólogo y miembro de la Comisión Asesora por Coronavirus del Ministerio de Salud, explicó que lo importante es tener pruebas con sensibilidad y especificidad aceptable mayor a 80%, y eso se puede asegurar con la validación del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud.
Agregó que la idea de otorgar un certificado de inmunidad no puede descartarse, haciendo hincapié en que tampoco hay datos robustos que demuestren qué sujetos expuestos al coronavirus son inmunes y qué porcentaje de enfermos podrían reinfectarse.
Las pruebas serológicas tienen varios objetivos: identificación rápida de infectados, estimar variables epidemiológicas, evaluar la eficacia de un tratamiento e identificar individuos que desarrollaron una respuesta inmune fuerte al virus y, tras ellos, separar sus anticuerpos y usarlos para terapias con plasma.
