Al menos tres personas murieron ayer en la ciudad colombiana de Cali, dijeron las autoridades locales, en el marco de las manifestaciones que conmemoraban un mes del estallido social en el país suramericano, duramente reprimido por la fuerza pública.
“Tres personas desafortunadamente han muerto (...) Esta situación ha ocurrido entre quienes bloquean y quienes querían pasar” por una barricada de manifestantes, dijo el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, en un video subido a redes sociales.
En videos se ve a un hombre caído sobre un charco de sangre y a otro cerca con un arma, acosado por manifestantes. Luego imágenes muestran al presunto agresor también en el suelo después de haber sido aparentemente linchado.
“La reyerta ha traído esta situación alocada de muerte y dolor. No podemos permitirnos que esas circunstancias sigan ocurriendo en Cali. No debemos caer en la tentación de la violencia y la muerte”, enfatizó Ospina en su mensaje difundido por redes sociales.
Las muertes se suman a los 46 decesos registrados hasta el momento por autoridades. La fiscalía ha establecido que 17 de los casos tienen nexo directo con las manifestaciones, pero la oenegé Human Rights Watch afirma tener “denuncias creíbles” sobre 63 muertes, 28 relacionadas con la crisis.
Aunque en su mayoría los manifestantes salieron de forma pacífica, ayer hubo choques con la fuerza pública en cercanías de la capital colombiana.
La crisis comenzó cuando el gobierno quiso cargar con más impuestos a la clase media, castigada por la pandemia, para llenar el hueco fiscal que dejó la emergencia económica.
El presidente Iván Duque desistió de la propuesta, pero la represión policial encendió los ánimos. Las fuerzas policiales, que en Colombia son controladas por el Ministerio de Defensa, están bajo la crítica por los excesos que las vinculan en muertes de manifestantes.
La comunidad internacional ha condenado la reacción de los órganos de seguridad, mientras las calles claman por una reforma que “desmilitarice” a un cuerpo policial que lleva décadas combatiendo a guerrilleros y narcotraficantes.

