Horas después de ser absuelto de su juicio político, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, denunció ayer la “perversidad” de sus oponentes demócratas en un mensaje desde la Casa Blanca que definió como una “celebración”.
Después de blandir triunfalmente la portada de The Washington Post con el titular “Trump absuelto”, el presidente republicano atacó a los demócratas que lo acusaron de abuso de poder y obstrucción al Congreso.
“Son perversos y viles”, dijo.
Trump arremetió contra sus contrincantes, entre ellos la presidenta de la Cámara de Representantes y líder demócrata en el Congreso, Nancy Pelosi, a quien llamó “una persona horrible”.
En un largo discurso en el que se deleitó de salir airoso del proceso de destitución y se mostró enfurecido por las investigaciones que han eclipsado su administración, expresó además que el juicio político lo había hecho pasar “por un calvario”.
“Esto realmente no es una conferencia de prensa, no es un discurso (...) es una celebración”, remarcó.
Para Trump, el veredicto respalda su insistencia en que no hizo nada malo al tratar de que Ucrania investigara a su rival electoral demócrata Joe Biden, aunque varios republicanos reconocieron que el comportamiento de Trump había sido incorrecto, si bien no merecedor de destitución.
Sólo uno de los senadores del partido de Trump, Mitt Romney, rompió filas para condenar la actitud y votar en su contra en el juicio.
Con el final del proceso de destitución, los críticos de Trump dicen que es probable que el efusivo presidente abuse ahora del poder de su cargo sin temor.
“No va a cambiar”, dijo Adam Schiff, el congresista demócrata que dirigió el caso de juicio político. “Un hombre sin carácter o brújula ética nunca encontrará su camino”, opinó.
