Las autoridades ucranianas y los separatistas prorrusos del este de Ucrania intercambiaron ayer 200 prisioneros, entre ellos un brasileño que luchó en las filas rebeldes, una operación que representa una desescalada en el único conflicto armado activo de Europa.
“Las liberaciones recíprocas han terminado”, indicó la presidencia ucraniana en Facebook, y precisó que 76 personas regresaban al país -12 militares y 64 civiles, incluidos dos periodistas colaboradores del servicio ucraniano de la radio estadounidense RFE/RL, Stanislav Aseiev y Oleg Galaziuk, detenidos desde hacía dos años.
Cuatro prisioneros liberados a petición de Kiev decidieron quedarse en la zona separatista para estar “con sus familias”.
Por su parte, los separatistas prorrusos de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk dijeron a las agencias de prensa rusas que recibieron respectivamente 61 y 63 personas, entre ellos ciudadanos rusos y un brasileño que combatió en las filas rebeldes.
Además, un total de 14 personas que quedaron en libertad a petición de los rebeldes decidieron quedarse en territorio bajo control de Kiev, según las autoridades ucranianas.