Una vez concluido el conteo de los votos directos emitidos en las elecciones presidenciales de Austria, un político de ultraderecha euroescéptico y antimusulmán acabó virtualmente empatado con su máximo rival, cuyos puntos de vista son opuestos.
Tanto el derechista Norbert Hofer como Alexander Van der Bellen, un político verde que compitió como candidato independiente, recibieron 50% de los votos directos ayer.
Fueron contados todos los 4.48 millones de votos emitidos de forma directa, de manera que los casi 900 mil votos emitidos por correo probablemente definan a qué lado se inclinará la balanza. Esos votos emitidos en ausencia serán contados hoy.
Los partidos tradicionales, que habían gobernado el país desde hace décadas, observaron los comicios desde la barrera, pues los candidatos del Partido Socialdemócrata y del centrista Partido Popular quedaron eliminados en la primera ronda de los comicios presidenciales el mes pasado.
Esto supone que ninguna de las dos formaciones ocupará la Presidencia por primera vez desde el fin de la guerra. Eso reflejó la profunda desilusión del pueblo austríaco con el status quo político y la forma en que manejaron la crisis migratoria, entre otros temas. Hofer y Van der Bellen marcaron las grandes diferencias entre sí durante la campaña.
En su último mitin el pasado viernes, Van der Bellen dijo que está“a favor de una Austria abierta, amiga de Europa y consciente de Europa”. Cuando el pasado domingo llegó a votar, le preguntaron qué lo diferenciaba de Hofer y dijo que “ser proeuropeo” que “hay algunas dudas en lo que respecta al señor Hofer”.
Por su parte, Hofer aprovechó su último acto de campaña para dar un mensaje de tono anti musulmán. “A aquellos en Austria que vayan a la guerra por el Estado Islámico o violen mujeres, les digo: este no es su hogar”, proclamó ante una multitud que lo vitoreaba.
