Los datos proporcionados por el Ministerio de Salud (Minsa) permiten establecer que un 26% de la población tiene al menos una dosis, y 14%, dos dosis de la vacuna contra la enfermedad Covid-19.
Xavier Sáez-Llorens, infectólogo, pediatra y asesor del Consorcio de Investigación de Vacunas Covid-19 Panamá, indicó que se espera un incremento ininterrumpidamente sustancial de dosis después de la tercera semana de julio y hasta septiembre, lo que contribuiría a alcanzar al menos un 70% de la población elegible vacunada en el último trimestre del año.
Añadió que una vez se tengan suficientes dosis, la vacunación debería ser abierta y sin cita en el país.
Entre el 5 y el 9 de julio se aplicaron en promedio unas 20 mil dosis por día. Los datos del vacunómetro muestran que los días en que más dosis se aplican son miércoles, jueves y viernes. Los domingos es el día con más baja administración de dosis.
El Minsa anunció ayer que permitirá el uso de la vacuna de Pfizer/BioNTech a partir de los 12 años. Falta establecer la fecha en que comenzarán a vacunar a los menores de 16 y la logística que se utilizará.
Lea aquí: Minsa anuncia que aplicará la vacuna de Pfizer a jóvenes de entre 12 y 16 años
Vacunación anticovid avanza sujeta a disponibilidad de dosis
La campaña de vacunación contra la enfermedad Covid-19 ha sido descrita por el Gobierno y científicos en Panamá como la “luz al final del túnel” y “la clave para salir de la pandemia”. Pero el camino en el túnel es aún largo y la luz es tenue cuando se analiza el porcentaje de la población que ha recibido la primera y la segunda dosis de la vacuna.
Datos proporcionados por el Ministerio de Salud (Minsa) hasta el 11 de julio permiten establecer que se ha aplicado una dosis contra la Covid-19 a un estimado de 26% de la población del país, y dos dosis a 14%, lo que muestra que la vacunación avanza a un ritmo ajustado, en gran medida, al número de lotes con dosis de las vacunas que llega por semana al país.

¿La razón? El proceso de conseguir, distribuir y aplicar las vacunas contra la Covid-19 no es sencillo y tampoco depende exclusivamente de las decisiones y acciones de los gobiernos nacionales, ya que está sujeto a la competencia mundial que hay por las dosis y la capacidad de producción de las farmacéuticas.
De hecho, la promesa de que llegarían 400 mil dosis de vacunas contra la enfermedad Covid-19 por semana, a partir de julio, no se cumplió. Ahora, Panamá espera recibir de forma ininterrumpida un sustancial número de dosis después de la tercera semana de julio y hasta septiembre próximo, para acelerar la vacunación de la población en Panamá.
Xavier Sáez-Llorens, infectólogo, pediatra y asesor del Consorcio de Investigación de Vacunas Covid-19, describió el ritmo de la vacunación como lento, y sujeto todavía a la cantidad de dosis de vacunas disponibles.
Manifestó que una vez el país tenga las suficientes dosis las jornadas de vacunación deberían ser abiertas a la población, sin cita, en todo el país y en numerosos sitios de fácil acceso.
Para Sáez-Llorens, una de las fallas que se tienen en los centros de vacunación es rechazar a las personas interesadas en vacunarse por no tener cita previa. Hay que aprovechar esta disponibilidad de las personas, pues también hay gente que no asiste a su cita programada, dijo.
Jorge Luis Prosperi, miembro del Consejo Consultivo de Salud, dijo que el ritmo de vacunación ha sido el “posible” con la llegada de las dosis que se mantienen desde enero pasado.
“Claramente, este ritmo no es el suficiente para lograr en los próximos seis meses el objetivo de vacunar más de 2 millones de personas, es decir, para administrar más de 4 millones de dosis”, añadió.
No obstante, el especialista en salud pública dijo que “el balance es positivo y el proceso ha sido exitoso, como lo demuestra la cobertura alcanzada”.
Los datos del Minsa muestran que se han administrado, en más de cinco meses —del 20 de enero al 11 de julio— un 1 millón 736 mil 269 dosis de vacunas anticovid.
Prosperi planteó que la vacunación ha tenido fallas, como no priorizar desde el inicio a los pacientes crónicos y adultos mayores y, lógicamente, las situaciones irregulares que se han presentado y se están investigando.
Además, sostuvo que hay que considerar que se trata de un proceso nuevo y se ha tenido que aprender mucho sobre la marcha.
Aciertos y desaciertos
Los expertos en el tema de vacunas plantean que el principal acierto en el proceso de vacunación fue concretar la adquisición de 9.2 millones de dosis de las vacunas de Pfizer/BioNTech y AstraZeneca/Universidad de Oxford, las cuales tienen una alta eficacia contra la Covid-19.
El desacierto fue la alteración del plan de vacunación con la incorporación de los docentes y administrativos de los centros educativos del país —que eran parte de la fase 2, etapa 2B—, antes de los pacientes crónicos.
En ese momento, las autoridades de salud y asesores en el tema de vacunas argumentaron que la decisión era justificable con la ganancia secundaria de que se permitiría la reapertura de las escuelas —y el beneficio cognitivo, académico, mental y emocional en los niños y en la familia— y la reactivación económica. Sin embargo, a la fecha solo hay 353 escuelas impartiendo clases de forma semipresencial, de más de 3 mil que hay en el país.
También se vacunó a funcionarios de las universidades, Órgano Judicial y Asamblea Nacional. Todos antes de los pacientes crónicos del país.

Vacunación en América
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recientemente instó a aumentar el suministro de vacunas contra la Covid-19 para América Latina y el Caribe, ya que millones de personas “aún no saben cuándo tendrán la oportunidad de ser vacunadas” en la región.
“Algunos países de América Central y del Sur —donde la pandemia ha golpeado con especial rudeza— aún no han podido acceder a suficientes dosis para que más del 3% de su población pueda completar su esquema de vacunación”, afirmó la directora de la OPS Carissa F. Etienne.
Destacó que “la OPS ha exhortado a los países que tienen excedentes de vacunas a compartirlas con otros en América que todavía están luchando por obtenerlas. Este llamado está comenzando a tener eco”.
Señaló que una de cada cuatro personas de la región “ha completado su esquema de vacunación y más de 600 millones de dosis se han administrado en América. Sin embargo, más de la mitad de estas dosis se han aplicado en un solo país: Estados Unidos”.
Alrededor del 50% de las poblaciones de Chile y Uruguay han completado su esquema de vacunación y Canadá ha cubierto a más del 30%.
