Los homicidios registraron un aumento en los primeros once meses de 2021, respecto al mismo período de los años 2019 y 2020. Mientras, el gobierno de Laurentino Cortizo anuncia que impulsará una política criminológica.
Cifras estadísticas del Ministerio Público de enero a noviembre de este año detallan que ha habido 494 homicidios, 38 más que en los primeros 11 meses de 2020, cuando se dieron 456 asesinatos, y 101 más que en 2019, cuando en el mismo período se perpetraron 393.
El 80% de los crímenes fueron cometidos con armas de fuego y las principales víctimas son hombres jóvenes.
Las provincias con los mayores índices de homicidios son Panamá, Colón, Panamá Oeste y Chiriquí.
¿Un fracaso?
Para el exministro de Seguridad, Rodolfo Aguilera, esto refleja el fracaso del plan de seguridad del gobierno de Cortizo, que el próximo 31 de diciembre llega a la mitad de su mandato.
Alegó que el narcotráfico, que se ha dejado sentir en las últimas semanas con crímenes a plena luz del día y en el centro de la capital, se ha convertido en el tema de seguridad nacional más importante del país.
Recordó que la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes ha venido aumentando paulatinamente en los tres últimos años. Pasó de 9.4 en 2018 a 11.3 en 2019 y11.6 en 2020. Si se toma en cuenta que en todo el año 2020 hubo 500 homicidios y si hasta noviembre de este año se han reportado 494, inevitablemente se superará esa tasa.
La política oficial
A pesar de este panorama, no fue sino hasta el pasado 15 de diciembre que el gobierno aprobó la Resolución de Gabinete 129-21, que autoriza al ministro de Seguridad, Juan Pino, a presentar ante la Asamblea Nacional un proyecto de ley que establece la llamada política criminológica del país.
Pino alegó que era el momento justo para la presentación de dicha iniciativa, “que permitirá abordar el tema de la inseguridad y la incidencia criminal, tomando en consideración que la sociedad sufre los efectos de la desintegración y descomposición familiar, sumado a la crisis de valores”.
Severino Mejía, coordinador de Proyectos y Programas de Seguridad y Defensa de la Presidencia, alegó que el crimen ha mutado y hay una relación de la violencia homicida con el crimen organizado.
Cortizo, que ha cambiado dos veces al director de la Policía Nacional y una vez al ministro de Seguridad, prometió en su plan de Gobierno atacar el problema de manera integral, “mediante la prevención, la represión y la resocialización”.
Sicariato, un problema
El criminólogo Carlos González aseguró que uno de los fenómenos que ha incidido en el aumento de los homicidios es el sicariato.
González relató que las guerras entre pandillas por el control del tráfico de drogas han generado la contratación de jóvenes para la comisión de crímenes por encargo.
Este flagelo lo ha sentido el gobierno actual en sus propias carnes. En este momento, el Ministerio Público investiga la ejecución, el pasado 14 de noviembre, por parte de dos hombres en una moto, del subdirector del Registro Público, Agustín Lara, mientras participaba en una actividad política en San Miguelito.
El excomisionado Irving Muñoz, presidente del Colegio Nacional de Profesionales de los Servicios de Policía de Panamá, coincide con González al señalar que cientos de jóvenes que abandonan el sistema educativo recurren a las pandillas y al crimen organizado para resolver sus problemas económicos, situación que ha sido potenciada por la pandemia de Covid-19.

