Cifras de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), hasta agosto de 2021, detallan que se han colocado 5 mil 678 infracciones de tránsito por conducir en estado de embriaguez. Es decir, que en las calles de Panamá cada día un promedio de 23 personas manejan ebrias, sin considerar factores, como posible sobornos a policías o conductores que simplemente no son detectados.
Al consolidarse los datos restantes en la página de la ATTT, la cifra podría superar las 10 mil infracciones de este tipo. En 2019, por ejemplo, se registraron 12 mil 390 de estas infracciones.
Manejar ebrio puede tener consecuencias fatales. El pasado jueves 27 de enero, en horas de la mañana, el productor musical Cristyan Palma fue aprehendido luego de que atropellara a una persona de nacionalidad peruana que se encontraba al inicio de su jornada de trabajo como vendedor de chichas y empanadas en Juan Díaz.
Un juez de garantías le imputó cargos por homicidio culposo. Según reportes policivos, Palma se dio a la fuga luego de que el cuerpo de la víctima fuera arrastrado por su vehículo unos 500 metros. El hecho ocurrió ocurrió a 4:30 a.m. Ahora Palma está detenido mientras terminan las investigaciones.
Según el Código Penal, quien cause la muerte de una persona manejando bajo los efectos de las bebidas alcohólicas, la pena por homicidio culposo -que inicialmente es de tres a seis años-, sería aumentada hasta dos terceras partes.
En años recientes se han impulsado iniciativas de ley que buscan aumentar las penas por manejar en estado de embriaguez y, particularmente, por el delito de homicidio culposo. El anteproyecto de ley 206, el cual fue presentado en septiembre de 2019 y se encuentra en segundo debate, propone subir la pena de cinco a nueve años.
La propuesta, que contó en su momento con el respaldo de decenas de diputados, también busca declarar pena de prisión en caso de que un accidente bajo los efectos del alcohol u otras drogas ilícitas cause lesiones físicas graves.

