La libertad de expresión retrocedió en 2021 en las Américas, incluido Estados Unidos, con al menos 30 periodistas asesinados y el “mal ejemplo” de Nicaragua que siguieron El Salvador y Guatemala, denunció la Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios (Fundamedios).
La organización destaca la situación en Centroamérica, sobre todo en Nicaragua que “se convirtió en una dictadura sin atenuantes y sus prácticas lamentables fueron replicadas por sus países vecinos con un solo objetivo: callar a las voces disidentes”.
La prensa independiente de Nicaragua ha sido blanco de amenazas y agresiones desde la cobertura de las protestas antigubernamentales de 2018, cuya represión dejó más de 300 muertos, según grupos humanitarios.
El presidente nicaragüense Daniel Ortega, reelecto en noviembre, empezó a poner en práctica la Ley de Ciberdelitos y la Ley de Regulación de Agentes Extranjeros que se utilizaron “como herramientas de persecución, acoso, y hostigamiento contra periodistas y contra todas las voces críticas”, sostiene la organización.
Nicaragua cierra el año con más de 160 presos políticos y el exilio forzoso de 45 periodistas, advierte.
El Salvador “no se quedó atrás” con la Ley de Registro de Agentes Extranjeros.
Su discurso estigmatizante “llegó hasta a involucrar a medios en delitos de evasión tributaria y obligar a sus periodistas a salir del país”, denuncia.
También se menciona a Honduras y Guatemala.
