La universidad de Oxford comenzó ayer los ensayos clínicos en humanos de una vacuna contra el nuevo coronavirus, con la muy ambiciosa esperanza de que esté disponible antes de finales de año y permita pasar la página del confinamiento.
De los más de 100 proyectos de investigación que se llevan a cabo en el mundo para encontrar una vacuna –la única forma posible de volver a la “normalidad”, según Naciones Unidas–, 8 están en fase de ensayos clínicos, indicó la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.
Este tipo de pruebas ya comenzaron en China y Estados Unidos, y se espera que comiencen a finales de mes en Alemania, donde la autoridad federal dio luz verde el miércoles.
El proyecto de la universidad de Oxford cuenta con un fuerte respaldo del gobierno británico: fue el ministro de Sanidad, Matt Hancock, quien anunció el comienzo de las pruebas en humanos.
Dirigiéndose a una Cámara de los Comunes reunida en gran parte por videoconferencia, Hancock saludó el miércoles un “desarrollo prometedor”, que normalmente tardaría “años” en alcanzar esta fase de la investigación.
En su primera etapa clínica, el ensayo realizado por el Instituto Jenner de la universidad de Oxford para evaluar la seguridad y la eficacia de la vacuna involucrará a 1,112 voluntarios: 551 recibirán una dosis de la potencial vacuna contra la Covid-19 y otro tanto servirán como grupo de control al recibir -sin saberlo- un inyección sin producto activo. Los 10 participantes restantes recibirán dos dosis de la vacuna experimental, a cuatro semanas de intervalo.
