El presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, tendió ayer un puente de reconciliación con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), al realizar una visita a su sede en la que aseguró a sus empleados que está de su lado.
“Estoy con ustedes, 1,000%”, afirmó Trump. “Los amo y los respeto”, insistió, de pie delante de la famosa pared de la CIA en la que están grabadas estrellas que representan agentes caídos en sus funciones.
En su primer acto oficial como presidente, aseguró que “no hay nadie que tenga sentimientos más fuertes sobre la comunidad de inteligencia y la CIA que Donald Trump. No lo hay”.
Como ya hizo durante su campaña, Trump volvió a atacar a los medios de comunicación. Afirmó que los periodistas que escriben sobre él “son algunas de las personas más deshonestas que existen en la Tierra”. Aseguró que la prensa “hizo parecer que yo tengo un problema con la comunidad de inteligencia. Y solo quiero que sepan que ustedes son la primera visita que hago, es exactamente lo opuesto” de la versión sobre las tensiones.
Las relaciones entre Trump y la comunidad de inteligencia se tensaron tras la elección presidencial de noviembre de 2016, cuando varias de esas agencias indicaron que Rusia había interferido en la campaña para ayudar al magnate. Pero esa tensión se convirtió en abierta hostilidad, luego de que se filtraran a la prensa unos supuestos documentos de inteligencia que sugerían que Rusia podría chantajear a Trump, ya que poseía videos de fiestas suyas con participación de prostitutas. Trump llegó a sugerir que la propia inteligencia estadounidense había filtrado esos documentos, y en respuesta el director de la CIA, John Brennan, dijo a una red nacional de televisión que el presidente debía ser más “disciplinado” con sus palabras.
Trump no se guardó elogios al legislador ultraconservador Mike Pompeo, a quien nominó para ser el próximo director de la agencia. “Cuando me entrevisté con él, le dije a mi equipo ‘cancelen todas las otras entrevistas”, narró.
Putin está listo para conversar con EU
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, está listo para reunirse con su homólogo estadounidense, Donald Trump, pero los preparativos para el encuentro podrían tomar meses, no semanas, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, citado por la agencia de noticias TASS.
Durante el gobierno del expresidente Barack Obama, las relaciones entre Estados Unidos (EU) y Rusia tocaron su punto más bajo desde la Guerra Fría, con tensiones por el conflicto en Ucrania y la crisis en Siria.
“Esto no pasará en las próximas semanas; esperemos lo mejor, que la reunión ocurra en los próximos meses”, declaró a la BBC, según TASS.
Algunos de los opositores de Trump creen que el Kremlin le ayudó a ganar la elección al realizar una campaña de ataques informáticos para hallar y filtrar información vergonzosa sobre su rival, Hillary Clinton. El Kremlin niega eso y afirma que el Partido Demócrata usó las acusaciones de ataques informáticos como una excusa para perder ante Trump.
Putin y otros funcionarios rusos de alto rango han elogiado públicamente a Trump y esperan que levante las sanciones de EU a Moscú, establecidas en 2014 después de que Rusia anexó la región de Crimea.
Peskov sostuvo que sería “un gran error” pensar que las relaciones entre Rusia y EU estarán “libres de contradicciones y disputas” durante la presidencia de Trump. “De hecho, somos los dos mayores países en el mundo. Y no podemos vivir sin fricciones y conflictos de intereses”, comentó Peskov, citado por la agencia Interfax.
