La enfermedad Covid-19, que transmite el coronavirus SARS-CoV-2, tocó las puertas de las salas de hemodiálisis de la Caja de Seguro Social (CSS), y está al acecho de los pacientes que acuden tres veces a la semana a buscar su tratamiento de vida.
Un informe de Epidemiología de la CSS muestra que se han reportado 15 pacientes contagiados con el virus, de un total de 2 mil 189 que se atienden en las 17 salas que la la institución tiene en el país.
Gladys Guerrero, coordinadora nacional de Infecciones Nosocomiales de la CSS, detalló que 5 pacientes están en casa, 7 se mantienen hospitalizados en sala, 1 está recluido en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y 2 han fallecido. Añadió que la mayoría de los pacientes hospitalizados se encuentra estable y recibe la debida atención.
La funcionaria mencionó que algunas de las salas de hemodiálisis en las que se han identificado los casos son: la Metro 1 (ubicada en La Gran Estación, entre los distritos de Panamá y San Miguelito) y la Metro 3 (en las instalaciones del Hospital Santo Tomás).
Guerrero aclaró que en el seguimiento que se ha hecho a los contactos de los que están hospitalizados en salas, no se detectó contactos secundarios infectados.
No obstante, la CSS informó que mantienen en vigilancia e investigación otros 15 casos por tener otras enfermedades de fondo, como hipertensión arterial (9), diabetes mellitus e hipertensión (2), enfermedad renal crónica (3) y síndrome de Down y epilepsia (1).
Guerrero recordó que las personas que ingresan a las UCI en su mayoría pertenecen a los grupos que se ubican en riesgo por la edad y las comorbolidades que padecen, las cuales se agravan a consecuencia del virus.
Alexander Pineda, presidente de la Asociación de Pacientes con Insuficiencia Renal Crítica y Familiares, manifestó que los pacientes se contagiaron de Covid-19 fuera de las salas de hemodiálisis.
Sostuvo que todas estas personas, que no se pueden quedar en casa y deben movilizarse a las instalaciones sanitarias porque de eso depende su vida, están expuestas a contraer la enfermedad al salir de casa o en el transporte público.
El presidente de la Asociación de Pacientes con Insuficiencia Renal Crítica y Familiares reconoció que la CSS ha adoptado todas las medidas de bioseguridad necesarias para evitar contagios dentro de las instalaciones.
Pineda indicó que a todo paciente que va a ingresar a una de las salas se le está tomando la temperatura, y que en las salas de espera las sillas se ubicaron de forma tal que un paciente no esté cerca de otro. “Se mantiene el distanciamiento”, dijo.
De acuerdo con el dirigente, los pacientes que se encuentran hospitalizados están recibiendo sus sesiones de hemodiálisis en las salas de aislamiento para pacientes de Covid-19 y otras enfermedades infecciosas.
Otro inconveniente
En medio de la pandemia, en las salas de hemodiálisis hay otra inquietud entre los pacientes.
Y es que la administración de las salas, que llevaba adelante el consorcio IBT Medical Outsourcing Services, S.A. –integrado por las empresas International Business and Trade LLC (IBT); Constructor, Consulting and Engineering (Panamá), S.A., y Promoción Médica, S.A. (Promed)– pasó a manos de la CSS, luego de que IBT Group Panamá quedó inhabilitada para suscribir contratos con el Estado por un periodo de tres años.
IBT fue inhabilitada –en abril de este año– por el perjuicio económico causado al Estado al incumplir el contrato de construcción de la nueva cárcel de mujeres en Pacora. Han pasado tres años y la obra solo tiene 35% de avance.
La CSS tenía planeado aprobar una nueva adenda al contrato original, pero ante esta situación los planes han cambiado, dijo Pineda.
Frente al nuevo escenario, la CSS informó que asumirá el manejo de las salas, junto a otro miembro del consorcio (Promed), para así seguir brindando el servicio.
Pineda solicitó que se continúe ofreciendo a los pacientes un servicio eficiente, oportuno y de calidad.
Recientemente, el consorcio IBT Medical Outsourcing Services, S.A., exigió a la Caja el pago de $20 millones por el servicio de hemodiálisis que brinda desde 2011.
A través de una nota con fecha del pasado 29 de abril y dirigida al director de la institución, Enrique Lau Cortés, IBT anunció que a partir del pasado 4 de mayo no podría garantizar el servicio de hemodiálisis bajo todos los requerimientos establecidos en el contrato.
El consorcio tiene un contrato que se ha prolongado con adendas.
