Autoridades, activistas y profesionales instaron al presidente de la República, Laurentino Cortizo, a que sancione el proyecto de ley 314, que establece en Panamá las políticas públicas en materia de salud mental.
La normativa, que fue aprobada en tercer debate en la Asamblea Nacional, garantiza el derecho a la salud mental del individuo mediante la promoción, la prevención y el tratamiento de trastornos mentales.
A su vez, el documento establece los lineamientos prioritarops para el Estado en esta materia y que deben ser implementados junto a otros actores estatales y privados.
En este contexto, el diputado independiente Gabriel Silva hizo un llamado a Cortizo para que le brinde el visto bueno a la ley.
Para Silva, esta iniciativa busca que la salud mental sea tan importante como la salud física y que sea considerada un derecho humano en todo el país.
“Esto conlleva que se le proporcione el presupuesto correcto a los programas de prevención sobre salud mental”, subrayó el diputado quien avaló la propuesta del Ministerio de Salud.
Buen paso
La doctora en psicología Vali Maduro calificó la aprobación de la ley como “un buen paso”, pero consideró que ahora hay que abogar porque el Presidente la sancione y, luego, que sea puesta en acción.
“Hay que llevarla a la práctica porque ahora mismo está en papel. Hay hospitales que no tienen sección para pacientes con problemas de salud mental”, dijo.
Además, como parte de la normativa se crean protocolos de atención que regulan el tema en centros educativos y hospitales del país.
La jefa nacional de Salud Mental de la Caja de Seguro Social (CSS), Vanessa Flores, ha planteado que hay que seguir trabajando en más campañas de promoción y prevención, y así evitar más problemas de salud mental en Panamá.
“Hay que garantizar que más personas asistan a psicoterapia a tiempo y también tomen sus tratamientos para evitar otras complicaciones”, puntualizó.
En el mundo y Panamá uno de los problemas de salud mental más frecuentes es el suicidio. En el país, la prevalencia se mantiene constante en los últimos años, siendo de alrededor de 3.1 por cada 100 mil habitantes, un poco menos que el promedio de Centroamérica, cuya tasa es de 5.1 por cada 100 mil personas.
Los suicidios son más frecuentes en la edad productiva (20 a 60 años) y mucho más frecuentes en hombres que en mujeres. Sin embargo, tanto psicólogos como psiquiatras coinciden en que este problema de salud pública es prevenible en la mayoría de los casos. Se estima que por cada suicidio consumado hay 15 intentos.
