[ENCUESTA]

Atractivos para los inversores

Atractivos para los inversores
El crecimiento del dinero en circulación se ralentizó.

La empresa EY, una organización privada que se dedica, de acuerdo con sus propias manifestaciones, a impulsar el crecimiento y fomentar la innovación, lleva a cabo iniciativas entre las que se encuentra la realización de una encuesta anual acerca de los países que más atraen a los inversores extranjeros. La prensa se ha hecho eco acerca del cuarto lugar que ocupa España entre todos los países europeos como imán para el capital.

Es el mismo resultado que obtuvo un año atrás y, de hecho, idéntico al que nuestro país mantiene desde 2013. Solo el Reino Unido, Alemania y Francia superan al reino de España en inversiones extranjeras y eso sucede en unos años en particular difíciles para los avatares, tanto políticos como económicos. Hemos logrado mantener un incremento continuo.

El dinero pertenece a un mundo globalizado desde los tiempos en que Karl Marx realizó su trabajo acerca de las clases sociales y sus luchas particulares en el libro que se llamaba precisamente así, El capital. Por más que el presidente Trump se empeñe en lo contrario, esa volatilidad de los inversores, que no saben de naciones, de fronteras ni de muros, tiene su plaza en el mundo entero con excepciones minúsculas. Pero por ese mismo hecho la fugacidad de las inversiones es muy alta y depende de circunstancias que, en un ser humano, se nos antojarían propias de la histeria.

Siempre me ha llamado la atención de que las cotizaciones del precio del petróleo hablen del mercado de futuros, siendo como es este, el futuro, impredecible. Pero incluso bajo ese panorama de incertidumbres, de miedos y de apuestas, los análisis de EY muestran que la Gran Bretaña tuvo un crecimiento respecto del atractivo de capitales de 20% frente al 7% de España durante 2015. Dado que EY calcula las diferencias con un año de retraso, habrá que ver en qué medida influye el brexit en el movimiento de los inversores cuando salga la encuesta del año que viene.

Los cataclismos a uno y otro lado del Atlántico, con la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y la victoria de Trump en la sede misma del imperio globalizado, convierten cualquier análisis del atractivo de los distintos países para la inversión de capital en un documento de interés no solo económico; también político y casi antropológico. Cuando las cosas no salen como uno espera, son los dineros los que entran de inmediato en fase de pánico y huida ante los riesgos desconocidos.

Quizá sea ese el mayor obstáculo con el que puede encontrarse el proceso independentista emprendido por el gobierno de la Generalitat, pese a que el inmovilismo desde Madrid sirva de abono para la causa del derecho a decidir. Al cabo, y para decepción de quienes creemos en el principio del contrato social, en un mundo que solo se mantiene mientras crece, es el capital el que decide acerca de nuestro bienestar presente y futuro.


Última Hora

  • 03:15 Conflicto de intereses: un riesgo que Panamá no puede ignorar Leer más
  • 02:30 Anatomía de un apagón tarifario Leer más
  • 02:15 ¿Cómo te ayudo y cómo me ayudas? Leer más
  • 02:15 El milagro de la autorreparación humana Leer más
  • 02:14 El acuerdo entre Estados Unidos e Irán: ni rendición ni victoria definitiva Leer más
  • 02:06 Visión, estrategia y territorio Leer más
  • 01:33 Panamá cae con dignidad ante una Croacia de alto nivel Leer más
  • 01:25 Fujimori logra la ventaja suficiente sobre Sánchez para ser la próxima presidenta de Perú Leer más
  • 01:15 Polémica en México por patrimonio de exfiscal general: diez casas y dos Rolls Royce Leer más
  • 01:00 ¿Significa la Ley 526 el fin de la renta territorial en Panamá? Leer más