En días recientes, los medios globales publicaron una fotografía de Donald Trump firmando una orden ejecutiva que prohíbe destinar recursos federales a grupos que proporcionan o asesoran prácticas abortistas.
El decreto finaliza el uso del dinero de los contribuyentes estadounidenses para financiar abortos en el extranjero. En la fotografía, Donald Trump aparece rodeado de funcionarios de su Gabinete. Todos hombres.
Dice Planned Parenthood que “causará el cierre de clínicas alrededor del mundo, lo que resultará en más embarazos no intencionados”. ¿Es obligación de los contribuyentes de Estados Unidos (EU) financiar a los irresponsables de los “embarazos no intencionados” alrededor del mundo?
Parecería que Trump ha ilegalizado el aborto. EU, por sentencia de la Suprema Corte, hizo legal la práctica del aborto en 1973, con la famosa sentencia de Roe contra Wade. (Norma McCorvey, la Jane Roe de la demanda del caso que estableció el derecho constitucional al aborto en EU, ha fallecido en Texas).
Días después de la firma, el Gobierno sueco responde a Trump con una fotografía en la que aparece la viceministra de Suecia, Isabella Lövin, rodeada de siete mujeres del Gabinete, una embarazada, bolígrafo en mano y carpeta abierta, en una imitación a la fotografía de Trump.
Dicen las cifras que Suecia es un país que se le reconoce por su alta participación femenina. El Parlamento cuenta con el 45% de féminas y en el gobierno hay paridad entre hombres y mujeres. Mientras tanto, la ministra de Comercio sueca visita Teherán, acompañada de su Gabinete femenino, para firmar varios acuerdos comerciales, y aparecen frente al presidente Hassan Rouhani ataviadas con el velo que, sin duda, simboliza la discriminación de la mujer en el islam.
La fotografía del desfile ante el presidente Rouhani de las mujeres suecas “arropadas” no tiene desperdicio. Ante las críticas, la ministra Ann Linden justificó el uso del velo “porque de lo contrario habría violado la ley iraní”.
Por otra parte, el primer ministro sueco ha defendido su acuerdo comercial con Irán porque “supone empleos en Suecia”.
Como dice el refrán: “una cosa es con guitarra y otra con violín”.
Y, por supuesto, no podía faltar. En la reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte que se celebró en Bruselas, las siete ministras de Defensa europeas han posado para una fotografía junto al secretario general Jens Stoltenberg.
La guerra también es asunto de mujeres.
