En Venezuela filman una película que se pronostica ganará todos y cada uno de los premios de las academias cinematográficas. Se titula El Magnicidio.
El actor principal es Nicolás Maduro, aunque dicen que Diosdado Cabello, uno de los principales actores, compite por el puesto.
La película comienza con un desfile militar en celebración del 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana. El actor, con su impresionante banda presidencial y su Collar de la Llave del Arca, micrófono en mano se dirigía a los participantes del festejo.
De pronto se escucha una explosión y comienza la narración de la película.
El actor y la actriz secundaria -Cilia Flores- miran al cielo, y en la confusión son retirados del palco, mientras las tropas que se encontraban formadas como parte del espectáculo rompen filas y huyen al escuchar la detonación. El actor lo explica: “Explotó frente a mí un artefacto volador. Hubo una gran explosión”.
Como Venezuela es un país que se encuentra en la posmodernidad, la explosión ocurre con un artefacto de los tiempos que transcurren. ¡Son drones!
Y comienza la cacería.
El primer acusado del magnicidio es el ex presidente colombiano Juan Manuel Santos. Dice el protagonista, afirma, que “es la saña asesina de la oligarquía colombiana y estoy seguro de que aparecerán todas las pruebas, pero los primeros elementos de la investigación apuntan a Bogotá. Se trata de un atentado para matarme y no tengo duda que todo apunta a la ultraderecha venezolana en alianza con la ultraderecha colombiana”. Por supuesto, la respuesta desde Colombia no fue agregada al guion de la película. El Gobierno colombiano calificó esas declaraciones como absurdas y carentes de todo fundamento.
Nuevos protagonistas se integran. Julio Borges, el expresidente del Parlamento y exiliado en Colombia, es acusado por el delito de “homicidio intencional”, y el diputado Juan Requesens, apresado por agentes del servicio de Inteligencia en su casa en Caracas, inculpado de participar en el ataque.
Las otras acusaciones son para los “autores intelectuales” de los que se supone fueron quienes financiaron el magnicidio frustrado. El fiscal Tarek William Saab se integra al elenco y ha solicitado a Colombia y Estados Unidos la extradición de esos financieros que residen en los mencionados países.
El actor, ¿secundario?, Diosdado Cabello, presidente del invento de Nicolás Maduro de una Asamblea Constituyente, no puede dejar de ser protagonista y dice que realizarán una sesión para revocar la inmunidad parlamentaria a los implicados en el ataque.
No se pierda la saga de El Magnicidio.