El recinto que acoge la feria madrileña de arte ARCO pidió disculpas ayer jueves por la retirada de una obra del español Santiago Sierra sobre “presos políticos” catalanes, un hecho que generó una gran polémica y denuncias de “censura” en España. “Pedimos sinceras disculpas ante la controversia” por la “petición a una galería para la retirada de una obra, que en ningún caso perseguía ejercer ninguna censura a la creación”, indicó en un comunicado el presidente del comité ejecutivo del recinto ferial, Ifema, Clemente González.
La obra “Presos políticos en la España contemporánea”, compuesta de 24 fotografías pixeladas de personas condenadas o investigadas, a juicio de su creador, por sus ideas, fue retirada el miércoles por la galería madrileña Helga de Alvear, a pedido de Ifema.
Ifema, una empresa pública, alegó en ese momento que la polémica que estaba generando la pieza perjudicaba “la visibilidad” del conjunto de la feria de arte contemporáneo, la más importante de España. “No hubo mala fe en esta acción, y aceptamos las críticas recibidas, comprendiendo que debemos evitar en el futuro cualquier circunstancia de esta naturaleza”, afirmó ayer, jueves, González.
La decisión de volver a exponer la obra recae sobre la galería privada, que no tiene previsto hacerlo, según dijo una portavoz a la AFP este jueves. En todo caso, la obra fue vendida apenas horas después de haber estallado la polémica, a un particular, por 80 mil euros, sin los impuestos.
La retirada de la obra, que incluía fotografías de líderes independentistas catalanes en prisión preventiva por su papel en el fallido intento secesionista en Cataluña de octubre pasado, causó una ola de rechazo en España, donde diarios de todas las tendencias políticas describieron el hecho como censura.
El autor de la pieza, un artista conocido internacionalmente que ha generado controversias en el pasado con provocadoras obras, indicó que la serie de fotografías “precisamente denunciaba el clima de persecución que estamos sufriendo los trabajadores culturales en los últimos tiempos”.
Para mostrar su desacuerdo con la decisión, la alcaldesa de Madrid, la izquierdista Manuela Carmena, no acudió este jueves al acto oficial de inauguración de ARCO, presidido por los reyes de España. ARCO, con 208 galerías de 29 países, abrió el miércoles a profesionales y coleccionistas y ayer, viernes, lo haría al público en general.