Rusia está amenazando con adoptar represalias contra los medios de comunicación estadounidenses, luego de que las autoridades de Estados Unidos (EU) apuntaran contra la emisora estatal RT, lo que acelera la espiral descendente en los vínculos entre ambos países.
La Fiscalía General y otros entes gubernamentales están analizando la posibilidad de declarar “indeseables” a una serie de medios de comunicación estadounidenses, lo cual implicaría, según la ley rusa, prohibir sus actividades y su financiamiento, informó el servicio de noticias Interfax ayer viernes, mencionando a personas no identificadas. No fue posible ponerse en contacto con la fiscalía para una consulta.
“Varios de nuestros medios están enfrentando una presión sin precedente” en países como los Estados Unidos, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, en una teleconferencia ayer, mencionando en particular a RT y la agencia de noticias estatal Sputnik.
“En caso de mayores restricciones, mayores violaciones a los derechos de nuestros medios, naturalmente no podemos excluir acciones recíprocas”. No obstante, dijo no tener conocimiento de ninguna acción de los fiscales en esa área. El Departamento de Justicia dio plazo hasta el 17 de octubre al contratista estadounidense de RT para inscribirse como agente extranjero, según la directora del canal, Margarita Simonyan.
La emisora, que en caso de no cumplir enfrenta una suspensión de las actividades, deberá proveer una lista de todos los empleados, sus salarios, sus domicilios y teléfonos particulares, dijo. El Congreso estadounidense está investigando el rol de RT en la injerencia rusa en las elecciones de 2016, así como también la posible influencia de Sputnik.
Las tensiones han aumentado en forma ininterrumpida entre Estados Unidos y Rusia, desde que Donald Trump asumió a comienzos de este año pese a las promesas de campaña que hizo el presidente estadounidense de mejores relaciones.
Ambos países se han atacado mutuamente con medidas diplomáticas de represalias después de que Estados Unidos endurecieran las sanciones contra Rusia por presunta intromisión en las elecciones.