El análisis, basado en datos del censo de población, revela que los “sin papeles” están mucho más concentrados geográficamente en regiones específicas del país que el resto de la población. Casi 7 millones de indocumentados, el 61% del total, viven en solo 20 áreas metropolitanas. En contraste, en esas ciudades apenas vive el 36% de la población estadounidense. Los autores del estudio aseguran que el dato responde a la tendencia de los indocumentados a vivir donde ya residen otros inmigrantes.
“Suelen asentarse allí donde existen oportunidades de trabajo y una comunidad que les apoye”, explica uno de los responsables de la investigación, Jeffrey Passel. El demógrafo de Pew asegura que los patrones de asentamiento están determinados por la localización de quienes emigraron antes. El estudio ha revelado que el 65% de los inmigrantes legales también vive en estas mismas urbes. La tendencia se ha mantenido además en el tiempo: 19 de las 20 ciudades con más indocumentados lideraban esta misma clasificación en la década anterior.
La mayor concentración de “sin papeles” está en el área metropolitana de Nueva York, con 1.2 millones. Le sigue Los Ángeles con un millón, una de las cinco ciudades de California presentes en la clasificación de indocumentados: Riverside-San Bernardino, San Francisco, San Diego y San José. Otras tres se encuentran en el estado de Texas: Houston, Dallas y Austin. Esta última cierra la lista con 100 mil inmigrantes irregulares.
Algunos de estos centros metropolitanos, como Los Ángeles y Nueva York, ya han declarado su rechazo a la política migratoria de Trump. La identificación de estas ciudades como “santuarios” para los indocumentados, ya que sus autoridades se niegan a denunciarles ante las agencias de inmigración, supone que se arriesgan a perder la financiación federal que reciben a menos que se acojan a la política del presidente.
Según Passel, la sensación de seguridad de los indocumentados en estas grandes ciudades no es un factor tan determinante como la oportunidad de encontrar un trabajo y estar rodeados de sus familias. “Se estima que la mitad de los adultos sin papeles tienen un hijo estadounidense y eso siempre influye en sus decisiones acerca de dónde van a vivir”, afirma el demógrafo.
El mapa de situación de los indocumentados en Estados Unidos (EU) también desmonta la creencia de que su principal ocupación está en la agricultura. “Sus preferencias son los trabajos en el sector servicios y el de la construcción, y esos son los que tienden a abundar en zonas metropolitanas”, dice Passel. El demógrafo reconoce que los indocumentados representan una mayor proporción de los trabajadores agrícolas que en otros sectores, pero esos trabajos no son los que predominan en la economía estadounidense.
El demógrafo de Pew atribuye a los inmigrantes, incluidos los indocumentados, la labor de “revitalizar” numerosas ciudades estadounidenses en la década de 1990. Entonces, explica Passel, acompañados por una economía en plena expansión, emigraron desde California hasta otros estados como Georgia o Carolina del Norte. Los indocumentados representan el 3.5% de la población estadounidense, según datos de 2014 y a uno de cada cuatro extranjeros residentes en EU. Las ciudades con mayor proporción de sin papeles entre sus habitantes son Houston (37%), Dallas, (37%), Atlanta (33%), Phoenix (37%), Las Vegas (35%), Denver (37%) y Austin (34%).

