El presidente Danilo Medina ha tenido la suerte de que el Gobierno venezolano y la oposición aceptaran su invitación a la República Dominicana para intentar un diálogo entre las partes en conflicto. El presidente Medina está acompañado por el exjefe del Gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero.
Dicen que a la tercera es la vencida. Este es el tercer intento para un diálogo desde 2013.
En la conversación han acordado que México, Chile, Bolivia y Nicaragua se integren y, asimismo, la posibilidad de que dos países europeos sean incluidos en la mesa del diálogo.
Según las informaciones, las condiciones de la oposición para establecer un diálogo son: elecciones presidenciales en 2018, liberación de los presos políticos, levantamiento de la inhabilitación política a dirigentes opositores, respeto a las competencias del Parlamento, y atención inmediata a la crisis económica y social.
Por su parte, el Gobierno de Venezuela quiere la aprobación de la asamblea constituyente que le permitiría buscar recursos sin la aprobación del Parlamento, de mayoría opositora y, al mismo tiempo, con el poder de la constituyente podría desconocer los acuerdos alcanzados.
Dice el presidente dominicano que “avanzamos en la definición de una agenda de los grandes problemas de Venezuela”.
Mientras, el líder opositor Henrique Capriles dice que “no es optimista con ninguna negociación con una dictadura que no respeta la Constitución” y agrega que “no está planteado un reconocimiento a la constituyente fraudulenta”.
Dice Maduro que “hemos logrado que después de semanas enteras de conversaciones estemos próximos a un acuerdo de convivencia política, de paz y soberanía entre la delegación de Venezuela y la oposición venezolana, estamos cerquita”.
Agrega el presidente venezolano que “es un importante logro histórico el que haya podido instalarse formalmente y oficialmente la mesa de diálogo para la búsqueda de la paz duradera en el país”.
Por supuesto, no podía faltar. Nicolás Maduro arremete contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump por la convocatoria a una reunión con líderes iberoamericanos para debatir la crisis venezolana.
Decía Simón Bolívar: “la gran Colombia (luego fragmentada en Colombia, Venezuela y Ecuador) caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada para después pasar a tiranuelos de todos los colores y razas”.
Parecería que los tiranuelos aún se pasean por los contornos iberoamericanos.
La autora es periodista y escritora