Dice Donald Trump que su campaña electoral y el triunfo de su candidatura a la presidencia de Estados Unidos es una consecuencia de un movement. “Este es un movimiento. No quiero que sea sobre mí. Se trata de hacer lo correcto. Es un movimiento, no es una campaña”.
Unos le llaman populismo, otros le llaman nacionalismo y, al parecer, se creará una “Internacional de Nacionalistas o de Populistas”.
Primero llegó el brexit. La campaña en el referéndum británico de los que apostaban por la salida de la Unión Europea y abandonar el mercado único europeo con el eslogan de campaña “queremos recuperar nuestro país” obtuvo la victoria.
En la ciudad alemana de Coblenza se ha celebrado la Cumbre de partidos miembros del grupo Europa de las Naciones y las Libertades, con el protagonismo de los líderes políticos de los tres países europeos que tendrán elecciones este año. Marine Le Pen por el partido Frente Nacional de Francia, Geert Wilders del Partido de la Libertad de Holanda, y Frauke Petry del partido Alternativa para Alemania, acompañados por el italiano Matteo Salvini, del partido La Liga Norte.
Dice la heredera del Frente Nacional que “asistimos al fin de un mundo y el nacimiento de otro. La Unión Europea se ha convertido en enemiga de la libertad, la seguridad y la prosperidad. El 2017 será el año en el que los pueblos de la Europa continental se despertarán. El patriotismo no es una política del pasado, sino del presente”. La dirigente francesa pronostica el regreso de los “Estados nación”.
Dice el holandés que “es una primavera patriótica la revolución que liberará a los pueblos europeos del autoritarismo de Bruselas y recuperar el poder y su destino. La vuelta del poder al pueblo. La historia nos llama a salvar a Europa”.
El italiano afirma que “es inaceptable que los europeos teman por su futuro, su seguridad, o que las mujeres europeas alemanas tengan miedo de mostrar su pelo rubio. Europa no será islámica, Europa es nuestra casa” y propone la recuperación del control de las fronteras nacionales, de las finanzas y de la moneda.
La alemana, en el cierre de los discursos, defiende “una Europa de las naciones, pacífica, soberana y respetuosa con la soberanía de los Estados miembros”, y agrega: “Europa nunca ha permitido un poder absoluto, ni la Francia de Napoleón, ni la Alemania nazi, ni la Rusia soviética”.
Mientras el nacionalismo o el populismo invaden la aldea global, el economista jefe del Fondo Monetario Internacional, Maury Obstfeld, advierte en un informe que otras vulnerabilidades de la economía mundial incluyen: “la antipatía en Estados Unidos y en la Unión Europea hacia el comercio, la inmigración y el multilateralismo”. ¿El movimiento?
