Exclusivo
VENEZUELA

Hay que romper ese círculo vicioso electoral

Desde este espacio nos hemos abstenido de criticar a compañeros identificados como opositores. Las diferencias las hemos asumido como discrepancias lógicas entre demócratas que trabajamos para construir una verdadera unidad que perfectamente puede ser tan dinámica como diferenciada. Todo muy propio de una relación construida sobre la base de la libertad y el respeto. Pero eso es una cosa y no entender o, mejor dicho, no querer entender que no hay democracia, que vivimos en una dictadura tiránica, socialista y comunistoide, es otra. Perniciosa y contraria al interés general que debería unirnos: el final del régimen en el menor tiempo posible.

A estas alturas, con el objetivo claro y los caminos abiertos para alcanzarlo, cuesta aceptar que algunos veteranos de la política y otros cuantos cuarentones con unos 20 años ya de actividad, continúen con el disco rayado según el cual la salida tiene que ser “constitucional, pacífica y electoral”.

Nunca hemos llamado a la violencia, pero sí a la resistencia activa y a la rebelión frente a la violencia física e institucional impuesta por la dictadura. Las respuestas deben ser proporcionales a las agresiones y dirigidas a lograr el cambio. Lejos de nosotros la idea de la convivencia o de la lucha por mantener o aumentar pequeños espacios de poder que, en definitiva, solo sirven para darle “legitimidad” a la banda que controla el poder político y económico del país.

La dictadura ha desatado una feroz campaña en contra de una posible invasión de Estados Unidos y/o de Colombia, o ambos juntos, actuando en sincronización. Impresiona ver cómo los antes citados opositores le hacen el juego a esta cantaleta “cubanoide” de la cual hay una larga experiencia. Una cosa es invasión y otra intervención, ayuda humanitaria, presión internacional tanto en los organismos existentes para tal fin como en los espacios judiciales conocidos.

Venezuela necesita alimentos, medicinas, seguridad personal y jurídica, respeto a los derechos humanos fundamentales, inversiones suficientes en la ciudad y en campo para producir y exportar, rescatar el negocio petrolero y las riquezas naturales de cualquier naturaleza. Dentro de esos derechos básicos están, por supuesto, la libertad de trabajo y de empresa. Todo ello dentro de un marco constitucional, de un ordenamiento jurídico sabio y estable, de obligatorio cumplimiento para todo el mundo, pero especialmente para el Estado-gobierno que lo dicta.

Todo es perfectamente posible en un plazo más corto que largo. Hay quienes saben y quienes pueden hacerlo. Existen ideas, planes y proyectos concretos para tal fin. También las fuentes básicas para el financiamiento necesario. Pero hay que perder los complejos y borrar para siempre la idea de que alguna manifestación del probadamente fracasado socialismo podrá servir para los fines propuestos. La comunidad internacional está pendiente. El régimen está nervioso y amenazante. Rompamos ese círculo vicioso de lo electoral.


Última Hora

  • 19:51 Jennisín Rosanía recibe homenaje al ser la número 1 del mundo en la IBJJF Leer más
  • 19:35 Oficinas VIP de la Asamblea Nacional sobrevivirán bajo la presidencia de Shirley Castañedas  Leer más
  • 19:24 Teleférico de San Miguelito entra en fase contractual; construcción durará 30 meses Leer más
  • 18:53 Irán condena el ataque de Estados Unidos contra sus buques y advierte de consecuencias si continúan Leer más
  • 18:30 Estados Unidos ataca tres petroleros iraníes tras un ataque contra buques de guerra estadounidenses Leer más
  • 18:25 Martínez, Blackman y Andrade inician el camino en la élite europea Leer más
  • 17:00 El Niño: el valor de actuar con anticipación Leer más
  • 16:39 Flick no descarta a Lamine Yamal y anhela un pleno de puntos antes del primer parón Leer más
  • 15:17 Eduardo Anderson es convocado por la selección de Panamá para la gira asiática  Leer más
  • 14:28 Cómo el juicio por asesinato de Lindsay Clancy ha dividido a Estados Unidos: víctima de psicosis posparto o una criminal que mató a sus 3 hijos Leer más