Gisela Ostwald de dpa NUEVA YORK/TORONTO, EU . -Frank Owen Gehry tenía apenas ocho años cuando durante una visita a un museo en Toronto quedó determinado su futuro. "Me di cuenta de que existe algo así como arte y un museo, y fue exactamente eso lo que me motivó", dijo el que hoy es uno de los arquitectos más famosos del mundo.
Cuando Gehry regresó a su antigua ciudad y a aquella decisiva Art Gallery of Ontario poco antes de su 75 cumpleaños, que celebrará hoy sábado (28 de febrero), recordó: "Aquí me trajo mi madre. En aquella casa de ahí delante vivía mi abuela, y en la sinagoga a un par de calles fue mi bar mitzvah (ceremonia religiosa).
La metrópoli económica Toronto convocó a su hijo predilecto con la esperanza de beneficiarse del "efecto Bilbao". La meta es que en la disputa con las rivales Montreal y Vancouver también le ayude a ganar fama como centro cultural de Canadá.
Gehry contribuyó a que la hasta entonces poco conocida ciudad industrial española de Bilbao ganara fama mundial a partir de 1997. Su Museo Guggenheim en la ciudad vasca fue celebrado como "momento culminante de la arquitectura moderna".
Una resonancia parecida tuvo la sala de conciertos Walt Disney en Los Angeles, que según los críticos es "la sala musical más significativa de la arquitectura contemporánea".
Ahora, su creatividad pretende dar nuevo esplendor a la galería de arte en Toronto. El diseño de Gehry seduce entre otras cosas con un paseo que estará enmarcado por una pared de vidrio del largo de dos campos de fútbol americano y una altura de veinte metros.
Muros de varias plantas de altura de titanio azul brillarán en dorado los días nublados y una monumental escalera de caracol se alzará hasta el techo de cristal del edificio.
En Estados Unidos, donde vive desde hace décadas, Gehry es considerado uno de los cofundadores de la non-rules-architecture , o la arquitectura sin reglas.
La primera vez que llamó la atención fue en 1978, cuando transformó su convencional casa de familia en California en una construcción fragmentada, unida con chapa ondulada, madera, tela metálica y yeso. Su prototipo del llamado deconstructivismo se convirtió mientras tanto en santuario del postmodernismo.
Con el Vitra Design Museum en Weil am Rhein, Alemania, terminado en 1989, el nieto de inmigrantes polacos, que en los 70 aún diseñaba muebles baratos, realizó su primer proyecto en Europa.
Otros diseños como el Museo de Arte Frederick R. Weismann en Minneapolis (Estado norteamericano de Minnesota), el nuevo edificio del American Center en París y sobre todo el espectacular Museo Guggenheim de Bilbao lo convirtieron en un gurú de la escena arquitectónica contemporánea.
También diseñó el Museo de la Biodiversidad, en Fuerte Amador, cuya construcción actualmente está parada por trámites burocráticos.
Para hacer realidad sus osados conceptos, Gehry implementó un sistema informático, el computer-aided manufacturing (CAM). Con el CAM, se pueden diseñar casas como carrocerías de coches o alas de aviones.

