Domingo 4 de marzo de 1821. Sale al público la primera edición de un periódico en Panamá. Con alto contenido político, bien escrito, con tono moderado y propositivo.
El jueves de esta semana, por tanto, se cumplirán 200 años de periodismo panameño, de la primera generación de escritores periodistas surgida en el Istmo. Nació en medio de muchas dificultades y nos corresponde celebrar ese acontecimiento y conmemorarlo.
Su primera expresión, La Miscelánea del Istmo de Panamá, fue de propaganda e información política. De pro y contra. De respaldo a la gesta independentista de Simón Bolívar y contra el decadente Imperio español, cuyo virrey de Nueva Granada, Juan de Sámano, enfermo, había huido de Colombia, vía Cartagena y Jamaica. Se refugió en ciudad de Panamá, a la espera de que la Corona lo mandara a rescatar. No ocurrió, al morir en julio de ese año.
Cuando La Miscelánea no había cumplido nueve meses desde su aparición, Panamá renunció a la Corona, se independizó y se unió a la Colombia (federación de países) liderada por Bolívar. Empezó el sistema republicano panameño, cuyo bicentenario conmemoramos.
En medio de una postración política, económica, social y moral, en 1903 se deshizó la anexión a Colombia, impulsada por la crisis y la desatención de Bogotá y por la expansión estadounidense, que vio en el Istmo el punto geográfico ideal para construir un canal interoceánico, que se completó 11 años después.
Desde el instante de la independencia empezó a organizarse una dinámica actividad periodística, que contribuyó en la formación del Estado nacional y en la que participaron en los primeros decenios verdaderas personalidades de la política, la educación y la cultura.
Proceso similar empezó en 1820, con la adquisición en Jamaica de la primera imprenta que funcionó en el Istmo, propiedad de Víctor Florencio Goytía, impresor y director de La Miscelánea. Bolívar relacionó al grupo con los comerciantes de Nueva York y solo tenían imprentas gigantes, ante lo cual optaron por una pequeña de fabricación inglesa de Kinsgton. Bolívar había vivido en Jamaica en 1815, cuando escribió uno de sus ensayos más importantes sobre la actualidad y confrontación americana y europea.
El grupo responsable lo integraban Juan José Argote, Manuel María Ayala, Juan José Calvo y Mariano Arosemena. Mariano prosiguió en la faena periodística, fue jefe de redacción de La Estrella de Panamá (decenio de los 50), corresponsal de El Mercurio de Lima y autor de Apuntamientos Históricos, obra clásica. Considerado el Padre del Periodismo y Padre de la Historia en Panamá.
En la cabecera del semanario dominical (de 4 páginas, formato pequeño), se citó el artículo de la Constitución española que garantizaba la libertad de imprenta. El periódico apoyó la independencia del Istmo de España y su adhesión a la Gran Colombia. Mariano Arosemena escribió que la publicación fue fundada para contribuir “con nuestro programa de libertad”. Los propietarios del semanario y de la imprenta eran seguidores de Bolívar.
Aunque la Corona española era la adversaria, nuestros abuelos periodistas a la carrera eligieron como epígrafe el artículo constitucional 371: “Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia”.
En la calle el semanario, el virrey Sámano lideró una persecución, intentó cerrarlo, y los editores debieron autocensurarse en los primeros meses. Muerto Sámano, recobraron bríos y participaron en la independencia, a finales de noviembre. Mariano fue redactor del Acta de Independencia y firmante.
El autor es docente, periodista y filólogo.