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Abejas, el ser vivo más importante

Abejas, el ser vivo más importante
Abejas, el ser vivo más importante

Con su particular zumbido y vistoso amarillo, las abejas pueden dar la impresión de que su única función es producir miel, pero sobre su diminuto tamaño está el peso de más del 70% de los cultivos alimentarios del planeta.

Estos polinizadores no solo son responsables de muchos de los alimentos que se consumen diariamente, como el frijol o el tomate, sino que también ayudan a la variabilidad genética en las plantas y la biodiversidad.

Con apenas estos datos no es de extrañar que en la reciente reunión de la Royal Geographical Society en Londres, el Earthwatch Institute las declarara como el ser vivo más importante del planeta; un reconocimiento que de nada les sirve, ya que, como informa la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la tasa de mortalidad de las abejas ha aumentado hasta casi el 35%.

Pero ¿qué hay de cierto en aquella popular frase que anuncia que “si las abejas desaparecen del planeta, al hombre solo le quedarían cuatro años de vida”? Para el biólogo especialista en entomología y profesor de la Universidad de Panamá, Alonso Santos Murgas, aunque esto es solo una hipótesis, sí tiene de cierto que el ser humano tendrá muchos problemas de alimentación. “No creo que la humanidad se vaya a extinguir, porque hay técnicas mecánicas para hacer polinización, costosas, pero las hay, pero sí habría mucha escasez de alimentos”, comenta el especialista.

Sobre el por qué del aumento de la tasa de mortalidad de estos insectos, Santos Murgas explica que muchos de los factores que influyen de forma negativa se relacionan con el hombre. “Factores antropogénicos como la deforestación, el uso de químicos como plaguicidas o insecticidas, entre otras cosas, están afectando grandemente a las poblaciones de abejas”.

Para el biólogo, uno de los mejores caminos que se pueden tomar para salvaguardar a este valioso animal es la concienciación. “Empezar desde abajo, desde las escuelas primarias, inculcando a los niños la importancia de las abejas en el ecosistema del planeta, y que muchas acciones provocadas por el hombre ocasionan la muerte no solo de las abejas, sino del mismo hombre, porque por ejemplo, muchos de estos productos químicos son acumulados por los frutos y a largo plazo afectan a las personas”, expresa.

Panamá

Según estudios del Dr. David W. Roubik, especialista en abejas y polinización e investigador del Smithsonian Tropical Research Institute, a diferencia de otras partes del mundo, la población de las cerca de 700 especies de abejas nativas de Panamá –incluyendo la abeja africanizada que llegó al istmo en 1983– se mantiene estable.

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