Alina Robert, la cubana que llegó a Miami buscando un futuro mejor y se hizo conocida junto al icónico Don Francisco, asegura que “jamás” se sintió acosada por el conductor de Sábado Gigante, criticado por su “juego pícaro” en televisión y blanco de denuncias.
Finalista en el concurso de la cadena Univisión Nuestra Belleza Latina, Robert terminó siendo copresentadora del emblemático show del chileno Mario Kreutzberger, a quien recuerda como “un mentor”, aunque reconoce que sus comentarios subidos de tono al aire la ponían nerviosa al principio.”A veces nos decía ‘Ay, pero qué linda estás hoy’, este tipo de cosas. Jamás lo tomé como acoso o abuso”, cuenta a AFP.
“Depende del sarcasmo con que estás acostumbrado a ver la vida. Como yo vengo de Cuba, donde los hombres y las mujeres son extremadamente satos (zalameros), nadie se ofende porque te digan que estás linda. Aquí en Estados Unidos si alguien se te acerca eso ya es acoso”, dijo.