Cada fin de semana, como un ritual, miles de panameños acuden a las salas de cine del país a ver lo nuevo que hay en la cartelera.
Un “devoto” local del llamado séptimo arte es Daniel Castillo, de 38 años, quien acude a disfrutar de lo mejor y lo peor del cine en compañía de su esposa y sus dos hijos, recreación familiar en la que gasta unos 30 o 40 dólares en promedio, dependiendo si ven la película en su versión 3D. “El precio ha subido, pero es como una tradición que me inculcaron y es entretenimiento sano fuera del hogar. Ver cine en casa no es lo mismo. Y en internet, menos”, resume.
Al parecer, muchos piensan igual que Castillo. En total, durante 2014 los cines en Panamá recibieron 5 millones 79 mil visitas, la mayor cantidad registrada hasta ahora por la Asociación de Distribuidores de Películas.
Algo similar pasó con el reciente Festival Internacional de Cine de Panamá en abril pasado, que logró una cifra récord de asistencia con 28 mil 624 espectadores, 30% más que en 2014.
Además, con la apertura de un nuevo cine en Soho Mall y otro próximanente en Los Andes, la cantidad de salas locales casi llegará al centenar, según la Asociación de Distribuidores de Películas.
Los recintos del cine parecen consolidarse paralelamente al auge de los servicios de cine en internet y la piratería. Analistas del tema explican el porqué.




