Con 23 años, cuatro álbumes de estudio y una larga lista de incidentes problemáticos, el cantante Justin Bieber trajo su gira Purpose Experience a Panamá este 21 de abril, tras recorrer otros países latinoamericanos como Puerto Rico, Perú y Colombia, y después de cuatro años de ausencia de suelo panameño.
Desde las 7:00 a.m., muchos jóvenes hacían fila para ser los primeros en entrar a la Plaza Figali en Amador, pero el espectáculo se hizo esperar hasta las 8:03 p.m. con la participación de un grupo de diablicos sucios y el joven dj Gian Varela.
Un poco antes, las largas filas y aglomeraciones alrededor de la plaza fueron generando molestias por la tardanza en dejarlos entrar. “¡Abran la puerta o la vamos a tumbar!”, se podía escuchar gritar a una impaciente joven vestida con un tshirt rosado con una foto impresa del cantante canadiense
La participación de Varela, hijo del presidente Juan Carlos Varela, se extendió por unos 20 minutos y culminó con su remix de la canción Se acabó.
Todo quedaba servido para la aparición de Bieber y su fanaticada no tuvo que esperar mucho. A las 9:00 p.m. comenzaron a poner imágenes del cantante en las pantallas del escenario y pocos segundos después, con fuegos artificiales, apareció, entonando “Mark my words”, canción de su reciente disco Purpose. El público cantaba, gritaba, reía y lloraba al ver a Bieber cantar.
Luego de esta presentación, el artista saludó a la concurrencia y agradeció estar en Panamá cantando una vez más.
El juego de luces, fuegos artificiales y los gritos de los fanáticos se mezclaban para complementar la actuación de Bieber.
Poco quedaba de aquel joven que en 2013 sacudió el estadio Rommel Fernández. Su interacción con el público fue menor, sus movimientos durante las coreografías carecían de fuerza y en algunos momentos parecía no importarle hacer evidente el uso de playback a lo largo de su presentación, que incluyó temas como Boyfriend, Love Yourself y As long as you love me; mientras que durante cada receso el público le gritaba que cantara Despacito, tema en el que la panameña Erika Ender es coautora.
Casi en la mitad del concierto, Bieber sacó su guitarra acústica, se fue al medio del escenario y cantó Cold Water. Posteriormente, en la canción Children, cuatro niños se subieron al escenario. Estos fueron los ganadores del concurso que realizó el cantante.
Con un lleno total, Bieber sorprendió a su fanaticada cuando dijo: “Y quién quiere ser mi baby?”, y empezó a cantar Baby de 2010, su mayor éxito.
Ya casi finalizando el concierto, alrededor de las 11:00 p.m., Bieber apareció en el escenario con una camiseta de la selección de fútbol de Panamá, con el número 6 y su apellido.
Despidiéndose con fuegos artificiales y humo en la tarima, interpretó su última canción, Sorry, y junto con su grupo de bailarines se fue hacia el centro y dijo: “Gracias a todos por venir esta noche, estaré regresando pronto”.






