Para Alfonso Cuarón, volver a filmar en la ciudad de México se convirtió en una necesidad que se postergó durante 16 años.
Los múltiples compromisos del director mexicano en el extranjero tras el éxito internacional de Y tu mamá también (2001) le llevaron a retrasar sus planes de rodar una historia más personal, en la que las vivencias de su infancia y su identidad como mexicano cobraban un lugar privilegiado.
Al explicar las razones por las que filmó su más reciente película, Roma, en la ciudad de México, el ganador del Óscar por Gravity parafrasea a su amigo y colega Guillermo del Toro: “Las películas son como una caja de cereal: al fondo se encuentra la promesa de un juguete. Gravity fue esa caja de cereal, y yo me saqué ese juguetito, el cual, generalmente, se traduce en una película más grande, con más producción, con más estrellas, pero yo tomé la decisión de regresar a la ciudad de México a hacer esta película con los recursos que siempre soñé”, dijo Cuarón.
Producida por la compañía mexicana Espectáculos Fílmicos El Coyul y la estadounidense Participant Media, Roma retrata un año en la vida de una familia de clase media en la capital a comienzos de la década de 1970. “Puedo vivir en el extranjero, pero mi cabeza sigue pensando en mexicano, en chilango (se refiere a una persona originaria de la ciudad de México)”, refirió Cuarón, quien prefirió guardarse los detalles de la trama. “Yo estoy muy al tanto de los aconteceres de mi país y extraño de dónde soy y de dónde vengo”.
