En el mundo hay poco más de mil millones de consumidores de tabaco y el 80% de ellos vive en países de bajos recursos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En el ámbito nacional, el 6.4% de la población es fumador activo, recuerda Jorge Rodríguez Sotomayor, subdirector nacional de Promoción de la Salud del Ministerio de Salud.
Panamá se encuentra en el cuarto lugar con la más baja prevalencia de consumo de tabaco en el planeta, después de haber estado en el segundo lugar, comenta la doctora Nélyda Gligo, presidenta y coordinadora nacional de la Coalición Panameña contra el Tabaquismo (Copacet).
Sin embargo, cuando no existía la Ley 13 de enero del 2008, por medio de la cual se adoptaban medidas para el control del tabaco y sus efectos nocivos para la salud, la prevalencia era superior al 30%.
Los estragos que deja el tabaco a la salud incluyen problemas respiratorios, cardiovasculares y cánceres, advierte el médico general Fabio González.
Para apoyar en la erradicación de este problema en el istmo, y brindar una mejor calidad de vida a la población, en 2015 se presentó en la Asamblea el Proyecto de Ley 136 que modifica artículos de la Ley 13 del 24 de enero de 2008 y el artículo 219 de la Ley 40 del 16 de noviembre de 2006 relacionado con la imposición de sanciones.
Algunas de las modificaciones giran en torno a los lugares de consumo del tabaco y de los derivados de este; a los empaques del cigarrillo, y las sanciones para los locales que operen sin los permisos, entre otros.
El proyecto fue prohijado en 2015, pero actualmente se encuentra “estancado en la comisión de salud desde el 2016”, agrega Gligo.
Para hoy, el Día Mundial Sin Tabaco, Copacet realizará una reunión para discutir un plan estratégico para la aprobación de este proyecto de ley.
VEA: El cigarrillo en el organismo
