El impacto del cambio climático será bien distinto en función del aumento de la temperatura, previsto entre +1,5ºC y +2ºC, según el informe del grupo de expertos de la ONU sobre el clima, reunidos en Corea del Sur. Si las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el hombre mantienen su ritmo actual, el calentamiento terrestre medio superará +1,5ºC respecto al nivel preindustrial alrededor de 2040.
Si todas estas emisiones cesaran inmediatamente, es probable que el mundo se mantuviera por debajo del umbral crítico de 1,5ºC. Sin embargo, los gases ya emitidos continuarían generando algunos impactos, sobre todo en cuanto a la elevación del nivel del mar.
Los riesgos son menores si se trata de un aumento de +1,5ºC en vez de +2ºC, tanto en cuanto al número de eventos extremos, olas de calor, lluvias diluvianas, fuegos forestales, invasiones y extinciones de especies, productividad de los océanos, rendimiento agrícola y pérdida del permafrost, los suelos helados de las grandes altitudes. No obstante, frenar el mercurio a +1,5ºC de aquí a 2100 podría no bastar para frenar la desestabilización de los casquetes glaciares de la Antártida y de Groenlandia, lo que equivaldría a una importante subida del mar en los próximos siglos.
Estabilizar el calentamiento a +1,5ºC exige lograr una neutralidad en emisiones de CO2 (en un 80% procedentes de la combustión de energías fósiles) a mitad del siglo, dejar de emitir en la atmósfera más de lo que somos capaces de retirar. Esto pasa también por reducir el resto de emisiones, sobre todo el metano. Y las posibilidades de éxito aumentan si esto sucede hacia 2030. Pero el resumen provisional sugiere, en sus gráficos, que el máximo de emisiones mundiales de CO2 será alcanzado en 2020. “No hay una respuesta simple”, según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) de la ONU.
