Si uno va a sufrir un ataque cardíaco, sería un poco menos difícil si ocurre frente a un hospital. Y si 41 personas en un radio de 300 metros tienen una aplicación para teléfono celular que los alerte sobre la situación, mucho mejor.
Eso es lo que ocurrió en Seattle la semana pasada, cuando Stephen DeMont se desplomó en una parada de autobús frente al Centro Médico de la Universidad de Washington.
Mientras un estudiante de medicina que llegó rápidamente al sitio comenzaba a hacerle resucitación cardiopulmonar, una enfermera especializada en cardiología que salía de su turno de trabajo en el hospital recibió una alerta en su teléfono y corrió velozmente al lugar para asistir al paciente mientras llegaban los paramédicos.
Cinco días después, DeMont, de 60 años, está caminando, sonriendo y comentando sobre cómo la aplicación PulsePoint ayudó a salvar su vida.
Funcionarios de Seattle dicen que el rescate muestra el potencial que tiene la aplicación para relacionar a ciudadanos capacitados en resucitación cardiopulmonar con pacientes que requieran urgentemente su ayuda.
La aplicación PulsePoint es utilizada en 2 mil ciudades estadounidenses en 28 estados.

