Desde reservar boletos para el cine hasta pedir su almuerzo de hoy. La interacción que se logra a través de internet o con los teléfonos inteligentes ha generado una fuente de posibilidades que los emprendedores aprovechan alrededor del mundo. En Panamá la tendencia no pasa desapercibida.
Una persona que necesite transporte, por ejemplo, puede solicitarlo a través de su teléfono.
Por medio de una aplicación, un chofer identifica la ubicación de la persona por GPS, y va hasta el lugar en donde ella está; la busca, la deja en su destino y al final le cobra el trayecto a su tarjeta de crédito.
“Es una aplicación que usa GPS, hace una tarificación en caliente de lo que consume el cliente, y tiene una plataforma de pago”, explica Leonardo Bracho, gerente de Tuchofer.com, quien ha notado la parte positiva de emprender en el entorno digital.
“Las herramientas existen para hacer desarrollos y cosas muy sofisticadas y que le permiten a los usuarios funcionalidades muy económicas, el acceso vía web y el teléfono”, detalla.
Como Bracho, Xavier Arias y Luis Garrido son emprendedores que han sacado provecho de la tecnología. Ambos tienen una compañía que se dedica al desarrollo de aplicaciones web para distintos propósitos.
Sobre el emprendimiento digital, Garrido considera que “la ventaja principal es que es relativamente fácil la entrada al mercado de inversión. Solo necesitas saber. Cualquiera persona que sepa programación desde los 13 años, puede empezar un startup (compañía de arranque) a los 18”.
A eso, Arias agrega que en el mundo digital el producto puede ser intangilibe y que las posibilidades de salir adelante y hacer un buen producto no dependen tanto del entorno.
En opinión de Arias, lo que sí puede depender del entorno es la aplicación de ciertas leyes relacionadas con el derecho de autor y al comercio electrónico.
Bracho, por su parte, no piensa que la falta de regulación sea un impedimento para emprender.
“Yo no siento que exista un freno. Es algo deseable, pero no creo que sea un freno para hacer desarrollos en el área digital”, expresa, quien afirma que “cuando no existe algo específico te tienes que medir en el entorno legal general”.
Regulaciones
La abogada especialista en derecho intelectual y comercio electrónico, María Gilma Arrocha, está convencida de que una ley facilitaría este tipo de emprendimiento. “Hay tiendas y negocios online sin que haya una base legal en Panamá. Son emprendimientos muy positivos, que no prosperan tanto porque no tienen las garantías”, expresa Arrocha.
Una reglamentación en cuanto al uso de las tarjetas de crédito, la vigilancia del cumplimiento de las normas en el negocio en línea, y la protección y manejo de datos son regulaciones que la abogada estima necesarias.
