Arabia Saudita probará esta semana una primera sala de cine con la proyección de la exitosa cinta estadounidense Black Panther ante la presencia de profesionales de la industria, antes de que las salas abran al público el mes que viene.
El reino ultraconservador puso fin en marzo a 35 años de prohibición de las salas de cine en el marco de una serie de reformas iniciadas por el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, a pesar de la oposición de medios religiosos conservadores.
La cadena estadounidense AMC Entertainment obtuvo la primera licencia para explotar las salas.
Las autoridades habían anunciado inicialmente que la primera sala de cine abriría ayer, pero responsables cercanos al gobierno y a la prensa local precisaron que solo sería una proyección de prueba en el nuevo cine del barrio financiero de Riad y que las salas abrirían al público en mayo.
“Será la primera de una serie de pruebas en las que participarán especialistas de la industria y que serán organizadas [...] a modo de últimos preparativos de cara a la apertura del cine al público”, indicó el Centro de Comunicación Internacional del ministerio de Información.
Según medios sauditas, la empresa prevé abrir 40 cines en 15 ciudades del país en los próximos cinco años.
Las cadenas de cines consideran desde hace tiempo que el reino saudita es el último mercado de masa sin explotar en Medio Oriente, con más de 30 millones de habitantes.
AMC se enfrentará a la competencia de otros pesos pesados del sector, como VOX Cinemas.
