La fundadora del Théatre du Soleil, Ariane Mnouchkine, salió por primera vez del Bosque de Vincennes, en las afueras de París, desde donde hace más de cinco décadas revoluciona el arte escénico, para dirigir en Brasil Les belles soeurs, una tragicomedia musical con 20 actrices, sin hombres a la vista.
Al igual que en las instalaciones de La Cartoucherie de Vincennes, la directora está presente en la sala del teatro SESC Ginástico de Río de Janeiro antes de que se apaguen las luces.
Tras la función del fin de semana, se prestó a un diálogo con el público, en el cual se evocó la difícil situación de la cultura en Brasil en los últimos años, por falta de recursos y en un clima enrarecido por la ola de conservadurismo que en enero llevó al poder a Jair Bolsonaro.
Mnouchkine realizó tres estadías en Brasil para preparar esta obra que tuvo dos presentaciones en marzo en el Festival de Curitiba (sur), antes de estrenarse la semana pasada en Río, donde permanecerá en cartelera hasta el 19 de mayo.
La idea vino de personas que le son cercanas, contó. “Me dijeron: ‘Ayúdanos, las cosas son tan difíciles en este momento’. Y eso era antes de que se volvieran peor”.

