Este mes de septiembre, el pintor nacional Aristides Ureña Ramos comienza su período de muestras y resalta que está “con el entusiasmo de un escolar con su primera exposición”.
El llamado de inicio es la exposición que presenta por estos días en la ciudad italiana de Florencia, integrada por cuadros suyos que concluyen la serie “Crisp Creole”, un experimento que comenzó en el año 2012.
Esta exhibición se presenta hasta el 12 de octubre en el espacio cultural llamado Bridge, ubicado en el palacio Capponi-Canigiani, donde también están presentes obras de Alfred Milot Mirashi (Albania), Zhou Zhiwei (China), Golnar Dahsti Khavidak (Irán), Maya Cetkovic (Serbia) y Nejdet Virgili (Turquía).
Se trata de siete lienzos de tamaño grande y la técnica es de acrílico mixto sobre canvas, con pasajes de purpurina de oros y anilinas en azules.
Hasta ahora, “Crisp Creole” ha viajado a Dakar (Senegal), Bruselas (Bélgica), Barcelona (España), Berlín (Alemania), Florencia (Italia), y en Panamá se encuentran pinturas de esta serie en colecciones privadas.
“Crisp Creole” es la síntesis de lo que es su concepción pictórica en su condición de creador que reside en orillas distintas en dos mundos distantes: América Latina y Europa, “donde signos, memorias e iconos se tejen en tramas narrativas para interrogarnos sobre un único mensaje: los confines de la ausencia como un territorio por ocupar”.
Está contento porque el arte sigue siendo un “vehículo siempre nuevo, sin confines, sin límites, que me permite renacer como el ave fénix, siempre más y más dinámico. Ahora que concluyó esta serie de ´Crisp Creole´, ya soy un viajero rumbo a nuevos territorios desconocidos y me siento más activo y lleno de nuevas ilusiones”.
SEGUNDO ACTO
Mientras tanto, a partir de mañana viernes también forma parte de la colectiva “Small Wonders II”, en la Línea Espacio Arte Contemporáneo de Florencia, enmarcada en el pequeño formato.
Esta iniciativa reunirá a 24 artistas de 15 países diferentes, los cuales han aceptado el reto de expresarse desde la pequeña dimensión como “si en el minicosmos encontráramos todo un mundo fantástico y lleno de belleza”, resalta.
En esta oportunidad ofrecerá obras de su serie “Juanitas Bananas”, escenas protagonizadas por “burlescas lolitas”.
TERCER ACTO
Después, en la primera semana de octubre, Aristides Ureña Ramos estará en la galería alemana Panko, en Berlín, ciudad donde hace siete meses ya había compartido sus telas.
Su contribución será de obras pertenecientes a “Crisp Creole,” así como el videoarte “Periferia”.

