“La gastronomía sobresale como una carrera en alza”. Así opinan Dayrubi De Gracia, Ilka Quirós y Minoslabia Córdoba, quienes en la actualidad se preparan para diplomarse como asistentes de chef.
Para las aspirantes de este primer curso organizado por la Fundación Judío Panameña (JUPÁ), la gastronomía es una profesión que podría proveerles de oportunidades para explorar su vocación y talentos en distintos ámbitos como el turismo o la repostería.
La capacitación para asistente de cocina forma parte de los programas educativos que fundación JUPÁ promueve entre personas de la comunidad, con la intención de facilitar la inserción de nuevos profesionales en las plazas panameñas.
Según su presidente Sion Gadeloff, los becarios participantes en este diplomado provienen en su mayoría de las provincias de Colón, Coclé y Panamá.
La primera convocatoria del diplomado en asistente de chef cuenta con la participación de jóvenes entre los 18 y 25 años.
Después de cuatro meses desde su inicio, el alumnado compuesto por 20 entusiastas (14 mujeres y 6 varones) de la alta cocina, se desenvuelve dentro de un currículo riguroso en el Instituto Superior de Artes Culinarias Mise en Place.
Desde las bases de la gastronomía, como la cocción de caldos, hasta platillos y especialidades de la cocina mexicana y peruana, por ejemplo, constituyen el extenso plan de enseñanza, explican los estudiantes.
Según fundación JUPÁ, el curso fue programado para abarcar 300 horas de instrucción en siete meses.
Asignaturas relevantes en torno a la gastronomía, como higiene y salud, nutrición, pesos y medidas, identificación de productos, compras de alimentos, panadería y repostería, fueron incluidas en el programa.
Al finalizar la etapa instructiva, añade Gadeloff, los chicos pasarán a realizar una práctica profesional de tres meses.
Fundación JUPÁ prevé organizar una segunda convocatoria de este programa en 2015, con miras a becar nuevos aprendices y ampliar el currículo educativo en alta cocina.
