La autoestima de un adolescente depende en gran parte de los valores que priman en la cultura en la que vive y no tanto de sus valores personales como se había pensado hasta ahora.
O al menos esta es la conclusión a la que llegó una investigación realizada por científicos franceses y que fue divulgada el pasado febrero en la revista Personality and Social Psychology Bulletin.
El estudio refleja que la valoración propia se fundamenta, sea cual sea la cultura en cuestión, en la consecución de los valores dominantes en el resto de las personas del entorno.
Los expertos constataron que la autoestima dependía de cuatro puntos: el cumplimiento del deber, la ayuda a los demás, la mejora de su estatus social y el control de su vida.
Para la psicóloga Yadira Bernal, la autoestima en cualquier ser humano va a depender de diversos factores, tanto personales como sociales, y como cada cultura es diferente, este aspecto va a variar en cada caso.
Es por esta razón que en algunas culturas pueda que los chicos basen su autoestima en el deseo de controlar sus propias existencias, y en otras lo hagan girando en torno al hecho de haber cumplido con su deber. Esto último se da más que nada en las culturas conformistas y tradicionales, dice.
IMPORTANCIA
Debido a que la autoestima influye en el comportamiento de cada persona, va entonces a existir una relación estrecha entre ella y la salud, resalta Bernal.
Es por eso que, por lo general, los individuos con una autoestima alta son más cuidadosos con su salud.
Insomnio, desórdenes alimenticios y depresión son algunos de los problemas que puede generar una baja autoestima, concluye la experta.