Los cálculos, las fórmulas y las mediciones se revierten a una presentación de danza clásica en donde 30 bailarines demuestran la perfección y complejidad del cuerpo en movimiento.
El escenario para el Ballet Nacional no podía ser más propicio que el teatro auditorio de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), espacio cultural en el campus que, desde su estreno en 2012, acoge por primera vez a la compañía dancística local.
La función de entrada libre y gratuita se inicia a las 8:00 p.m., de este jueves 4 de mayo, conformada por nueve actuaciones dancísticas y un intermedio. El programa recoge piezas como Los vendimiadores, Corsario, El lago de los cisnes, Esmeralda, variación de Don Quijote y Harlequinade, con coreografías del legendario maestro francés Marius Petipa. También la coreografía del ruso Asaf Messerer, Aguas primaverales, cuya ejecución recae en la bailarina japonesa Saki Takahashi y el panameño Edgar Santamaría.
Otras dos piezas de la autoría del coreógrafo istmeño Alberto González se insertan al programa, El rapto y, en estreno, la obra El amor brujo, con dotes de la técnica del ballet clásico y el flamenco estilizado.
La presentación coincide con la reintegración del bailarín principal Solieh Samudio al cuerpo de la compañía, quien retorna de su formación en el State Ballet of Georgia como el primer latinoamericano egresado de una de las casas más prestigiosas y celosas de la danza clásica rusa. Estará entre el cuerpo de baile también la bailarina japonesa Satoko Konishi, invitada por el Instituto Nacional de Cultura. En el programa se detalla que ambos bailarines interpretarán la pieza del Corsario con música de Ricardo Drigo.
Entre los miembros del Ballet Nacional estará también la bailarina Ayira Adames, reina de Calle Abajo de Las Tablas 2017, quien reactiva su participación en Los vendimiadores.





